PNV, EB y EA intentaron ayer sin éxito paralizar las obras de la plaza de toros, cuya adecuación a la normativa municipal cuestionan. Los grupos demandaron al equipo de gobierno que dejara sin efecto el último trámite urbanístico adoptado por el Gabinete Alonso, -la aprobación definitiva del proyecto de reparcelación del solar-, lo que hubiera dejado 'de facto' sin cobertura jurídica a los trabajos que ya están en marcha. PP y PSE unieron sus votos para desestimar la reclamación del tripartito y permitir que se continúen los trabajos.
La moción que pedía la paralización de las obras provenía del PNV. Su portavoz, Mikel Martínez, defendió que el proyecto es un «caballo desbocado que va desorientado y al que sólo se puede reconducir con más sosiego y menos prisas en la tramitación del expediente». Martínez hizo referencia a las quejas vecinales entorno a la disposición del bloque de pisos que se edificará en la parcela y sugirió que «el PP está sometido a presión porque necesita acabar esta obra para el 5 de agosto y eso le produce ansiedad y angustia». EB y EA reiteraron la relación de «flagrantes irregularidades» que han venido denunciando en los últimos meses.
Ante las críticas nacionalistas, el concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, apuntó que «no hay compromiso escrito» de que la plaza debe terminar para la próxima feria, luego «no vamos con prisas, sino al ritmo que se debe». Los socialistas, por su parte, respaldaron la continuación de los trabajos, pero pidieron al PP que «atienda a los vecinos y garantice que se respetan sus derechos».