El técnico del Barcelona, Frank Rijkaard, dominador absoluto de la Liga, no quiere excesos de confianza ante el encuentro de esta tarde en el Camp Nou, a pesar de los 31 puntos de diferencia sobre el Alavés. El holandés es consciente de que «no será un choque fácil». «Cada partido tiene su historia. Mis jugadores están avisados del peligro que tiene este compromiso. Hay que centrarse al máximo porque el Alavés llega de vencer en Riazor. Estos duelos son fundamentales y habrá que luchar y sufrir», explicó ayer en la previa del enfrentamiento.
El entrenador no cambia de discurso y no desea oír hablar de venganzas por el caso Messi, ni de más récords de victorias seguidas. Tampoco quiere darle más importancia a la ausencia del 'Pichichi' de la competición, Samuel Eto'o, indiscutible en las primeras diecinueve jornadas en las que sumó 18 tantos, y ayer trigoleador con Camerún en la Copa África. Larsson y Maxi son los dos candidatos a ocupar la plaza del camerunés. «No habrá pruebas para sustituirle porque confío en los jugadores que tengo», apuntó. «Para Henrik no sería su primero partido como titular y Maxi está trabajando con seriedad», apunto Rijkaard, sin desvelar sus bazas.
También se perderá el choque el sancionado Deco y será Iniesta quien juegue por el brasileño. La lista de convocados del club azulgrana está compuesta por dieciocho hombres, los disponibles con los que cuenta el equipo -tras las lesiones de Motta y Xabi-, y en la que regresa Belletti. Rijkaard apuesta de nuevo por el grupo. «Valoro al vestuario y a cada jugador. Hago cambios porque tenemos una plantilla con más de once jugadores que merecen entrar en el equipo», aseguró.
«Concentración»
El preparador 'culé', que ayer insistió en que no ha hablado con nadie ligado al Milan ante los rumores que le vinculan al club italiano, reconoció que «siempre no se puede estar al mismo nivel» y subrayó la concentración para parar los contragolpes del Alavés.