Las angustias que rodean al derbi de esta noche en Anoeta son un claro reflejo de la crisis que atraviesan los dos grandes representantes del fútbol vasco; una crisis a la que -mirando la clasificación- se le podría añadir el Alavés, aunque su caso es diferente al de sus vecinos. Y no tanto porque tenga menos historia que ellos en Primera División sino porque el Glorioso no es un club de cantera y, por lo tanto, las razones de su pobre rendimiento nada tienen que ver con problemas que hayan podido surgir en la cadena de producción de jugadores.
En lo que se refiere al Athletic, ya es sabido que atraviesa una depresión histórica. Desde la creación de la Liga en la temporada 1928-29, el equipo rojiblanco nunca había estado tan mal en la tabla al término de la primera vuelta. Vamos, que ha batido todos los récords negativos. La Real Sociedad no se encuentra en un estado tan crítico. De hecho, ha vivido situaciones mucho más apremiantes incluso en el pasado reciente. Sin embargo, el equipo de Amorrortu ha cogido tanta velocidad en su cuesta abajo -5 puntos de los últimos 30 disputados- y acumula tantas desgracias que, en San Sebastián, se han encendido todas las alarmas. En Anoeta, pues, se ven hoy las caras el hambre y las ganas de comer.
Esta situación, unida al hecho constatable de que los jugadores vascos han perdido mucho peso en la Liga española, lo que se refleja en su cada vez más escasa presencia en la selección -sólo dos y ambos ya fuera de sus clubes de origen, Xabi Alonso y Del Horno, estarán en el Mundial de Alemania-, obliga a reflexionar sobre la crisis de nuestro fútbol. ¿Se trata de algo coyuntural, la típica mala temporada que puede sufrir cualquiera? ¿O en el fondo subyace un problema estructural -el de dos canteras en franca regresión- de mucho mayor calado y mucha más difícil reparación en los años venideros?
Momentos difíciles
Javier Irureta no cree que haya que alarmarse, aunque pide «sensatez» para entender las dificultades evidentes que provoca mantener la filosofía del Athletic. «Los jugadores salen por ciclos y a veces se pasan momentos difíciles. Y más ahora que los equipos pueden tener plantillas formadas por comunitarios y extranjeros. Mira el Arsenal, que ha llegado a jugar sin ingleses. En nuestra época los extranjeros provocaban una cierta desventaja. Ahora esa desventaja es mucho más grande y obliga a hacer un trabajo casi perfecto a los clubes de cantera», dice Jabo, para quien el fatal momento de los rojiblancos se debe a que «todavía arrastran el mal comienzo de temporada» y el de la Real Sociedad a que «ha sufrido lesiones que le han mermado mucho y tampoco ha podido contratar jugadores extranjeros que desequilibren».
Xabier Azkargorta prefiere evitar las visiones dramáticas, lo que no le impide vaticinar un derbi a vida o muerte del que saldrá «un equipo muy tocado». Sobre los malos tiempos que corren el Athletic y la Real su opinión es la misma que la de Irureta: que son algo pasajero; un tema generacional. «En las canteras, y ahora todos los clubes trabajan con ellas, hay altibajos. A veces no salen jugadores», recuerda el técnico guipuzcoano. Refiriéndose a la Real -en esto el Athletic es diferente-, Azkargorta cree que el hecho de poder fichar extranjeros ha tenido un efecto negativo sobre Zubieta, cuya revitalización, aunque sea forzada por el ruinoso legado que dejó José Luis Astiazaran, está siendo uno de los grandes retos de José María Amorrortu.
El problema, en opinión del médico y entrenador azpeitiarra, no son, desde luego, los dos o tres extranjeros de gran nivel que pueda haber en la plantilla donostiarra. Nihat o Kovacevic, por ejemplo. El problema es que, una vez abierta la puerta al mercado exterior, parece imposible evitar la tentación de comprar no sólo el género escogido sino también los artículos de saldo. «Antes llegaba Gorriz al primer equipo y, a base de jugar y jugar, se hacía. Ahora a nadie se le aguanta tres meses jugando mal. Y eso es un grave error. Un chaval del Sanse puede ser igual de bueno que un jugador de nivel medio de la Liga francesa», afirma.
Antiboom demográfico
Ex-futbolista aficionado, el catedrático de Economía Aplicada de la UPV Roberto Velasco, no tiene nada claro que los problemas de la Real Sociedad y, sobre todo, del Athletic sean algo pasajero. En su opinión, sobrevivir con la cantera es una heroicidad. «Mientras el mercado de nuestros rivales se ha extendido a todo el mundo, el nuestro se ha reducido. Sólo hace falta ver la pirámide de población. Si en los años sesenta y setenta vivimos un 'boom' demográfico, ahora vivimos el 'antiboom'. Hoy en día hay menos de la mitad de chavales de entre 14 y 20 años de los que había hace 20 años. Y eso lo notan las canteras. El Athletic, además, ya ni siquiera puede fichar en el mercadillo del vecino. Sólo en Vizcaya», se lamenta.
Velasco es de los que opina que la hinchada rojiblanca debe aceptar que, tarde o temprano, su equipo bajará a Segunda. «Si queremos mantener nuestro modelo, hay que asumir que acabaremos por descender. Es una cuestión de números», explica este economista, que no puede evitar referirse a otra crisis -tanto o más seria que la deportiva y con la que está directamente relacionada- que comparten rojiblancos y txuriurdines: la económica. «Sin estar en Europa, que es lo que eleva tu caché de cara a las televisiones, es imposible sostenerse. El Athletic tiene un déficit estructural permanente y en la Real la cosa todavía está peor porque la gestión ha sido muy mala y sus recursos son más limitados. Y, claro, a pedir ayuda a la instituciones puedes ir una vez, no siempre», dice.
El periodista y escritor Patxo Unzueta, rojiblanco irreductible, reconoce que la situación de su equipo es muy grave. Aún así, él opta por un optimismo voluntarioso y, desde luego, por mantener la tradicional filosofía del club, a la que califica como «una tregua entre nosotros, la única cosa que nos une a los vizcaínos». «Ha habido otras crisis que parecían definitivas y se salió de ellas. Tres años después de lo de Stepanovic el equipo se clasificó para la Champions», recuerda Unzueta, que tiene una teoría particular para explicar el modo en que el Athletic -el caso de la Real sería distinto- supera las desventajas evidentes que le provoca su peculiar apuesta deportiva. La teoría de los factores compensatorios se le podría llamar. «El principal factor compensatorio es San Mamés. El Athletic es el club que mayor diferencia presenta entre los puntos sumados en su campo y los que logra fuera. Y el segundo gran factor es la unidad de todo el club. Cuando ésta se rompe por cualquier motivo, como ocurrió con el tema de Clemente y Sarabia, el Athletic se resiente. El club necesita una gran estabilidad», comenta.
Ex-futbolista txuriurdin y rojiblanco, Andoni Imaz sufre por partida doble las angustias de sus dos antiguos clubes. Ello, sin embargo, no le lleva a dudar de la viabilidad del modelo de cantera; un modelo complicado de mantener tras la ley Bosman y la apertura de los mercados, pero que, según dice, ya comienza a recibir buenas noticias del exterior. «En Alemania, por ejemplo, ya han aprobado que, en cada plantilla, haya un mínimo de 11 jugadores de casa. Tener una base es fundamental», sentencia este ex-jugador, que ahora ejerce de concejal en el Ayuntamiento de Tolosa dentro del grupo municipal del PNV.
Malas decisiones
Imaz es de los que opina que la pésima situación deportiva del Athletic y la mala de la Real Sociedad no son tanto fruto de los malos tiempos que corren para los clubes de cantera como de las malas decisiones puntuales de algunos dirigentes o de la poca fortuna, que en el caso txuriurdin se concretaría en las largas lesiones de futbolistas básicos como Nihat, Kovacevic y Aranburu, a las que habría que sumar las retiradas de dos veteranos con gran ascendente en la plantilla como Karpin o Alkiza. Por no hablar del traspaso de Xabi Alonso al Liverpool hace dos años. «La verdad es que la Real no ha tenido nada de suerte. Ha perdido gente muy importante y algunos jugadores jóvenes que subieron la pasada temporada les está costando consolidarse en ésta. El segundo año suele ser más difícil que el primero», asegura.
En el caso del Athletic, la cuestión no ha sido la mala suerte. Para Andoni Imaz, unas de las claves por las cuales los rojiblancos están como están es la marcha de Ernesto Valverde. «Me parece más importante que las pérdidas de Ezquerro y Del Horno. Valverde dio con el equipo y la temporada pasada demostró que el Athletic podía estar en tres frentes. Y en el fútbol no puedes tocar nada que funcione. Esa pérdida ha sido fundamental», afirma Imaz, cuya opinión en este sentido es compartida por Patxo Unzueta y Roberto Velasco. «Esta crisis empieza el día que Lamikiz le da el ultimátum a Valverde», asegura el autor de 'A mí el pelotón'.
Velasco, que confía en la victoria rojiblanca en Anoeta y en los efectos benéficos que tendrá ésta, comparte el diagnóstico de Unzueta y pone un ejemplo de economista para expresar su postura. «En las Escuelas de Negocios se solía decir que el éxito de la Shell se debía a que la compañía había adoptado más de 80 decisiones acertadas en 180 años. En el caso del Athletic ocurre al revés. Estamos así por una yuxtaposición de decisiones erróneas de la junta directiva».