El derbi vasco presenta todos los componentes para convertirse en un partido de alto riesgo. La incómoda situación clasificatoria de ambos equipos propicia que el encuentro adquiera un carácter casi decisivo. El latente asunto de Zubiaurre, que vuelve a cobrar actualidad en vísperas del duelo vasco, la polémica surgida en torno a las declaraciones de Clemente, la apurada condición de Amorrortu, la regreso de Nihat, la eterna rivalidad entre los dos conjuntos, son otros factores que auguran que el partido se transformará en un espectáculo prominente.
El resultado del enfrentamiento puede marcar la inmediata trayectoria de ambos equipos. Si el Athletic resulta vencedor, además de aliviar su situación, comprometería seriamente el futuro txuriurdin. Si, por contra, la Real alcanzara la victoria, la posición de los rojiblancos se tornaría casi dramática.
Clemente ha preparado con mimo el encuentro. Saltándose las normas, ha dispuesto hasta dos sesiones a puerta cerrada. La presencia de Ustaritz en los entrenamientos avala la posibilidad de que el Athletic repita sistema de juego. Pero salvo sorpresa mayúscula, que con Javi siempre puede suceder, no se esperan grandes novedades en el once rojiblanco. La baja por sanción de Lacruz puede representar el retorno de Iraola como lateral diestro, dando un cariz diferente a la defensa. Murillo, Prieto y Amorebieta se opondrán al dúo Nihat-Skoubo. La gran duda se centraría en el ataque, donde Aduriz tendría opciones de reemplazar a Llorente, pese al buen rendimiento que éste mostró en el Nou Camp. Aunque el poder aéreo que Fernando confirmó el domingo pasado puede darle cierta ventaja, teniendo en cuenta las limitaciones de la Real en la estrategia defensiva.