Mercedes no comenzará a fabricar la furgoneta Vito en China este año. Lo hará como muy pronto en 2007, según han confirmado a EL CORREO fuentes de la multinacional en Alemania. Los planes de la firma automovilística para levantar una planta de ensamblaje en Fuzhou, cerca de Shanghai, se está encontrando con más dificultades de las previstas debido a «negociaciones pendientes» con el gobierno de Hu Jintao, tal y como detallaron los portavoces de la compañía.
Cuando Mercedes desveló el proyecto hace varios años, la fecha de estreno de la factoría china se calculaba para 2006 ó 2007. Las gestiones legales para acelerar su construcción no se han detenido desde entonces. Prueba de ello es que el ejecutivo de Hu Jintao dio el pasado mes de junio su permiso a la creación de un consorcio entre DaimlerChrysler y dos fabricantes del país. De esta manera, la unión con Fujian Motor Industry Group y China Motor Corporation fue sellada como requisito indispensable para cumplir con la estricta legislación china sobre implantación de empresas extranjeras.
El plan diseñado por Mercedes contempla una producción aproximada de 40.000 unidades anuales entre la Vito y el furgón Sprinter, con la opción de llegar a 60.000 vehículos una vez que la factoría entre en pleno funcionamiento. La inversión estaba cifrada en 160 millones de euros. La versión oficial del grupo siempre ha sido que esta actividad busca únicamente la cobertura del mercado interior chino y no las exportaciones a naciones de la zona, que es precisamente lo que se teme en la capita alavesa.
La marca camina con paso firme en el gigante asiático. Esta semana se ha hecho público que DaimlerChrysler elevó sus ventas en China un 39% el año pasado.
Además, ya ha salido al mercado una pequeña cantidad de unidades de la Clase C montadas en el país, y en diciembre saldrán los primeros coches de la Clase E. Según ha afirmado Mercedes en repetidas ocasiones, su intención es tener a punto una importante red industrial para satisfacer el esperado aumento de la demanda con motivo de los Juegos Olímpicos de 2008.
«Al límite» en Vitoria
Más preocupado por los problemas «de casa», el presidente del comité de empresa de la fábrica alavesa, José Antonio Moreno, aseguró que los 3.800 trabajadores afrontan «un año muy complicado» debido al ajuste de la planificación productiva. Con unas expectativas de montar 90.000 furgonetas este año, «la planta está al límite del mantenimiento del empleo estable», advirtió el portavoz de los empleados.
«Hace dos años estábamos la plantilla fija y 650 eventuales. Ahora sólo quedan diez. Si este año bajamos de las 86.000 unidades, habrá problemas con la bolsa de flexibilidad y, si no se solucionan, siempre hay riesgo de recortes», resumió el responsable laboral.
En ese sentido, Moreno hizo hincapié en el hecho de que la planta vitoriana «se amplió en 2003 para poder hacer 140.000 furgonetas». En cambio, tal y como apostilló, «cada vez nos acercamos más a la mitad, y eso nos preocupa a todos».