Los enemigos de lo ajeno campan a sus anchas de noche en los solitarios garajes de las comunidades de vecinos. Son sus favoritos. Aprovechan un despiste para entrar y luego eligen un coche. Prefieren los que no sean de alta gama -porque incluyen alarma- y se fijan con atención en el interior. Si hay algo de valor dentro, por pequeño que sea, atacan sin miramientos. Destrozan la ventanilla y se lo llevan todo. Si pueden, saquean varios coches y desaparecen. Los robos en coches preocupan cada vez más a la Policía Municipal que atiende ya 35 denuncias cada mes, la misma media de los últimos dos años, advierte la Guardia Urbana. Los ladrones han llegado a reventar 427 vehículos en 2005.
Los agentes aseguran que no se puede bajar la guardia, sobre todo en los garajes. «Cuando llegan, van sin mirar y no respetan nada. Si pueden, vacían varios coches y lo hacen sin contemplaciones. Además, casi siempre actúan en garajes, aunque la gente crea que son los lugares más seguros», explica José Antonio Ferreiro, oficial de gestión de la Policía Municipal.
Otro dato curioso. El 40% de este tipo de delito suele concentrarse durante los meses de enero, febrero y marzo. En este trimestre se perpetraron el año pasado nada menos que 172 robos. Por extraño que parezca, la causa está directamente relacionada con la meteorología, según los agentes.
La Policía ha podido comprobar que los delitos se incrementan bastante durante los días de nevadas fuertes. Los cacos saben que los ciudadanos dejan sus vehículos dentro del garaje porque es más peligroso conducir y entran a los parkings al estar casi desiertos.
30 robos en 9 días
Fuera, las condiciones también les son favorables cuando la ciudad está nevada. «Es más usual ver a gente junto a coches quitando nieve o manipulando cerraduras que se han quedado heladas. Los ladrones fuerzan un coche y encima no levantan sospechas», indica el uniformado.
Este análisis policial cuenta con pruebas concretas. Por ejemplo, a finales de enero del año pasado, en pleno temporal invernal, los ladrones asaltaron siete garajes y desvalijaron más de treinta vehículos en sólo nueve días, tal y como adelantó este periódico.
En términos generales, la Policía Local recomienda no dejar objetos de valor a la vista dentro de los coches y, al entrar en el garaje, mirar atrás para ver si algún desconocido aprovecha para deslizarse por la puerta. «Nuestra mayor vigilancia ha evitado que los robos aumenten, pero tampoco han bajado. Hay que seguir alerta», zanja Ferreiro.