El grupo municipal del PNV expresó ayer sus dudas de que el Ayuntamiento haya respetado «el interés público» al alcanzar un acuerdo de permuta con la Caja Vital que permitirá a la entidad financiera hacerse con el convento de Betoño. Los nacionalistas, que dirigieron durante décadas la Caja alavesa hasta el triunfo de la Plataforma por la Pluralidad, denunciaron ayer que «se beneficia a los de siempre» y que la operación es «extraordinaria» para la entidad «que va a hacer el agosto», pero «mala» para el resto.
El acuerdo de permuta alcanzado por el Gabinete Alonso y el presidente de la entidad, Gregorio Rojo, pone en manos de la Caja el convento de Betoño -donde creará un centro cultural- y 17.000 metros cuadrados de suelo en Lakua, todo ello valorado en 5,7 millones de euros. A cambio, la entidad renuncia a la cesión indefinida del palacio Zulueta -lo que se tasa en 3,2 millones- y da 2,5 millones.
«Es una mala operación porque se tasa el palacio Zulueta como si la Vital nos lo vendiera, cuando ya es nuestro y ellos sólo disponen de la cesión de uso», denunció el portavoz municipal del PNV, Mikel Martínez. El concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, defendió la operación y recordó que «la Vital no tiene ánimo de lucro, revierte sus ganancias a través de la Obra Social».