El presidente de la Cuadrilla de Ayala, Eleder Zalbide, hizo ayer un llamamiento a la «responsabilidad» del Ayuntamiento de Amurrio para que el próximo jueves incorpore en el orden del día del pleno que se va a celebrar la entrada del municipio en la mancomunidad de basuras. Entre los asuntos previstos, no se incluye la entrada de Amurrio en este servicio y Zalbide anunció ayer que «no se van a alargar más los plazos», dado que en junio debería entrar en funcionamiento la recogida mancomunada. Zalbide recordó que «la documentación se entregó en julio de año pasado y ha habido tiempo suficiente para estudiarla».
El 30 de noviembre, la Cuadrilla celebró un pleno en el que se acordó ampliar los plazos previstos para que Amurrio pudiera estudiar su decisión e incorporarse a la mancomunidad a través de un decisión plenaria.
Esta misma semana, la Cuadrilla de Ayala tiene previsto celebrar un pleno para asumir finalmente las competencias de recogida de basuras que ya han transferido los ayuntamientos de Llodio, Ayala y Okondo, y se espera que Artziniega se sume esta misma semana al proceso. En esa reunión, la Cuadrilla de Ayala pondrá en marcha la adjudicación del servicio a una empresa. «Estamos trabajando en un pliego de condiciones de contratación de la recogida de basuras en el que Amurrio no se incorpora», anunció Zalbide.
En ese caso, Amurrio tendrá el mismo tratamiento que Orozko y Orduña, que recibirán el servicio por parte de la Cuadrilla a cambio de una contraprestación económica o con una empresa especializada, ya que la responsabilidad será municipal, pero entonces, no tendrá capacidad de decisión en la gestión.
Costes
Zalbide consideró que esta decisión puede resultar perjudicial para los vecinos «porque pagarán lo mismo o más que los municipios ayaleses que estén mancomunados».
La Diputación alavesa por su parte, colaborará en el proceso aportando 300.000 euros para adecuar la infraestructuras actuales, aunque en el plazo de diez años, el coste de la recogida y tratamiento de los residuos deberían ser asumidos por los usuarios y será de unos sesenta y cinco euros anuales por cada vivienda.