En los últimos tiempos he podido observar cómo las obras que se realizan en nuestra capital, Vitoria-Gasteiz, ensucian cada vez más las calles. Y es que, en mi opinión, las empresas constructoras no se toman para nada en serio las críticas en este sentido ni de los ciudadanos ni de los poderes públicos. Las firmas que realizan este tipo de trabajos lo único que hacen es pasar con camiones-cisterna por las calles distribuyendo la suciedad por toda la periferia de la ciudad. Y el colmo es que en las zonas de donde salen los camiones se limitan a poner a unas personas para que 'barran', o mejor dicho para que acaricien un poco, el asfalto con el único propósito de que la Policía no les pueda multar. Existen alternativas mucho más efectivas. Yo las he visto en otras ciudades. Allí las constructoras, en lugar de despilfarrar agua con camiones-cisterna, limpian bien a fondo los vehículos con un chorro de agua potente antes de salir de la obra a calle. Así gastan menos de nuestra escasa agua y, además, no ensucian tanto las calles ni los vehículos que circulan por ellas. Hace pocos días, antes de salir de viaje, tuve que ir a una gasolinera y pasar mi coche por el túnel de lavado. ¿La razón? Que había dejado aparcado mi vehículo de noche durante seis horas en el bulevar sur y cuando fui a cogerlo era absolutamente imposible ver nada porque los cristales estaban hechos un asco por la porquería que sueltan estos camiones. Por favor, a quienes corresponda, que tomen nota. Ayudemos entre todos a mejorar nuestro medio ambiente.