Daniel Craig (Chester, Reino Unido, 1968) saltó al estrellato hace unos meses, cuando los productores de James Bond le anunciaron como el próximo agente 007. En 'Múnich' se convierte en un sanguinario miembro del Mossad.
-¿Qué sintió cuando le llamó Spielberg?
-Me sentí aterrorizado. Soy un simple actor, no esperaba su llamada. Cuando vi la película no daba crédito a lo que Steven había conseguido. Creo sinceramente que es una de las mejores películas que he visto.
-¿Un fiel reflejo de lo que pasó?
-Es una película y punto. Nadie sabe lo que realmente ocurrió. El guionista Tony Kushner dio forma a los personajes. Que estén basados en la realidad es una cosa y que todo ocurriera tal y como se presenta otra muy diferente.
-'Múnich' plantea numerosos interrogantes a los que no ofrece respuesta.
-No creo que nuestro trabajo sea resolver nada. La mayoría de las películas en las que he participado no dan respuestas fáciles.
-¿Qué le recomienda al espectador de esta película?
-Que vaya a verla con la mente tan abierta como le sea posible, y que hable de lo que ha visto con todo el mundo. 'Múnich' cuenta una pequeña historia dentro de un problema enorme. Espero que impulse a la gente a descubrir la verdad por sí misma.
-¿Ha intentado conocer a la persona real que usted encarna?
-No. Eric Bana fue el único que conoció a su personaje. Como actor tengo que creer en el director, y eso fue lo que hice.
-¿Es posible trabajar en una película y no estar de acuerdo con la situación política que presenta?
-Yo no la hubiera hecho si no creyera totalmente en lo que plantea, pero sólo puedo hablar por mí.
30 años de franquicia
-En el rodaje había actores árabes, palestinos e israelíes. ¿Cómo fue la relación entre ellos?
-Nos inspiraron a todos los demás. Un día rodamos en Beirut, y esa noche nos fuimos todos juntos a cenar y tomar una copa. Reconocieron que lo hacían porque nunca tendrían otra oportunidad de conocerse.
-Ahora le espera ser James Bond en 'Casino Royale'.
-James Bond es como cualquier otro personaje. Voy a tratar de no dejarme influir por todo lo que se escribe de él.
-¿Siente la presión del personaje?
-Poco a poco me va cercando, pero no tengo que demostrar nada hasta que se estrene la película. No pienso leer las críticas, lo único que tengo que hacer es acostumbrarme a las constantes preguntas sobre James Bond.
-¿Y ha leído las críticas sobre 'Múnich'?
-Sí, pero no hay que dar más importancia a la ficción de la que merece. Una película no va a cambiar la situación, y todos sabemos el problema que existe en Oriente Próximo.
-¿Por que aceptó convertirse en James Bond?
-Me interesaba el reto de interpretar el personaje. Me parece una gran oportunidad en mi carrera, pero reconozco que puedo fallar miserablemente. Hubiera podido hacer algo distinto, pero también puedo conseguir que la franquicia dure treinta años más si lo hago bien.
-¿Va a ser un James Bond para la clase obrera, como se ha sugerido?
-No, definitivamente no. Bond seguirá siendo el que es. Paul Haggis ha escrito un gran guión, con grandes diálogos, y el personaje femenino es fantástico. La historia tiene todos los ingredientes de una película de James Bond, la audiencia no va a sentirse defraudada.
-¿Ha practicado ya frente al espejo eso de «Bond, James Bond»?
-No, todavía no.