La Caja Vital ha dado un impulso decidido a Arasur. Su máximo mandatario también preside la plataforma por la que «apostarán los puertos de Bilbao y Pasajes, nadie vive de espaldas al futuro», asegura Gregorio Rojo.
-La Caja Vital ha elegido la logística para hacer su mayor inversión empresarial. ¿Es el futuro de la economía alavesa?
-La Caja está llamada a potenciar el desarrollo económico de la provincia, y aquí se han juntado varias necesidades. Por un lado, era urgente ampliar el almacén industrial del País Vasco y, además, nos preocupa cómo se están colapsando las carreteras. Era la oportunidad de entrar en logística, que en otras comunidades ha funcionado muy bien.
-¿Comparten ese entusiasmo las instituciones y el mundo empresarial?
-Estamos liderando un proyecto fundamental para el futuro del País Vasco porque las instituciones están comprometidas. Asociarnos con Abertis no nos garantiza el éxito, porque en el ámbito empresarial nunca es seguro. Pero son los que más saben de logística y eso nos da un alto porcentaje de éxito.
-Se ha dicho que Arasur funcionará si llegan grandes operadores. ¿Cómo van las gestiones?
-Hay que ser prudentes en este tema. Yo sólo digo que hay contactos con grandes empresas logísticas que se van a ubicar en Arasur.
-La renuncia en su día del Puerto de Bilbao a entrar en el accionariado sembró dudas. ¿Cuentan con su colaboración?
-No tengo ninguna duda de que las direcciones de los puertos de Bilbao y Pasajes van a apostar por Arasur. Porque es el futuro, y nadie vive de espaldas al futuro.
-¿Temen la competencia de otro gigante de la logística, el centro Plaza, en Zaragoza?
-Somos totalmente optimistas. Hemos hecho grandes análisis del mercado para ver las posibilidades de éxito. La conclusión es que sólo con la necesidad de espacio que hay en el País Vasco, Arasur ya será un éxito.
-¿Se han superado las tiranteces surgidas con Miranda de Ebro?
-Hay un estrecho hermanamiento entre el País Vasco y Castilla y León, y Miranda de Ebro es testigo de ello. Buscaremos sinergias para ir de la mano. La riqueza que aquí se genere estará repartida en ambos lados.