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Viernes, 27 de enero de 2006
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La petición de asilo de la hija de Pinochet genera un conflicto diplomático a EE UU
Chile espera su pronta repatriación en consonancia con su democracia, puesta de ejemplo por la Administración Bush
Lucía Pinochet Hiriart.
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La hija mayor del general Augusto Pinochet ha generado un adicional quebradero de cabeza diplomático para la Administración Bush al presentarse el miércoles en Washington en un vuelo de United Airlines procedente de Argentina. Sobre todo con la petición de asilo político planteada por Lucía Pinochet Hiriart, requerida por la Justicia de Chile en relación con un presunto delito de evasión de impuestos y corrupción que salpica a toda su familia.

Tras ser retenida en el aeropuerto internacional Dulles, la hija de Pinochet fue trasladada a un centro de detención del servicio de inmigración. Y como parte del proceso para estimar o desestimar su petición de asilo, funcionarios federales tenían previsto ayer realizarle una entrevista personal para sopesar evidencias de persecución en el pasado o temores fundados a futuras represalias. En todo momento, la detenida se habría negado a recibir la ayuda de los representantes consulares de Chile en Estados Unidos.

El Gobierno de Santiago no ha ocultado que espera una pronta expulsión de la detenida, ya que la solicitud de asilo no se corresponde con el estatus de su país como democracia estable, con garantías judiciales respeto a los derechos humanos. Hasta el punto de haber sido jaleado por la Administración Bush como ejemplo para el resto de Iberoamérica y haber completado recientemente un tratado bilateral de libre comercio. Además, Estados Unidos y Chile mantienen desde 1900 un limitado tratado bilateral de extradición.

Lucía Pinochet, que habría viajado a Estados Unidos con un visado de turista, se encuentra acusada en Chile de evadir sus obligaciones impositivas con una deuda fiscal de cerca de un millón de euros, además de falsificación de documentos. Todo dentro de un creciente sumario contra la familia por dinero negro depositado en más de un centenar de cuentas bancarias en el extranjero. Por estos delitos, la hija del general se enfrenta en su país a una sentencia mínima de tres años de cárcel.

Persecución política

La esposa del ex dictador y otros tres hijos se encuentran en libertad bajo fianza por este escándalo de corrupción. El primogénito del general, Augusto, indicó ayer que su nonagenario padre «está bastante mal con todo esto, con el azúcar (en la sangre) muy alta y mi madre está bastante apesadumbrada». Ante esta saga judicial, la familia ha insistido en declararse víctima de una difamatoria persecución política.

Irónicamente, todo este escándalo se habría originado en Washington al descubrirse irregularidades en el Riggs Bank, una entidad local especializada en atender las necesidades financieras de la comunidad diplomática. En ese banco, ahora desaparecido, el clan Pinochet mantenía 6,5 millones de euros en fondos no declarados, parte de una fortuna escondida fuera de Chile estimada en unos 23 millones de euros. Por ayudar en estos manejos, el Riggs Bank tuvo que pagar 33 millones en multas civiles y penales.



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