El Correo Digital
Lunes, 30 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
70 niños africanos se han operado en Euskadi en 6 años
La fundación Tierra de Hombres, que ha traído a medio centenar, tiene ahora a cinco menores en el País Vasco
Un niño, con su madre de acogida.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
Es difícil imaginar cómo ha sido hasta ahora la vida de Abdoulaye. Este niño senegalés de 10 años sufre una severa anquilosis maxilotemporal que le impedía abrir la boca más de un milímetro. A través de esa angosta ranura, se alimentaba de agua de arroz y otros líquidos que le permitían sobrellevar su existencia muda y miserable, con un cuerpo de once kilos y mirada de condenado. En abril del año pasado, la fundación Tierra de Hombres lo trajo a Euskadi dentro de su programa 'Viaje hacia la vida', para que lo operasen en el Hospital Donostia. Ahora empieza a parecer otro.

«Todos llegan un poco asustados, pero la cara de Abdoulaye era de pena, transmitía tristeza. Ahora está alegre. Este mes le han quitado los hierros de la mandíbula y come con cuchara. Además, como no sabe hablar, ha empezado con el logopeda y ya se le oye», relata Emilia Castro, portavoz de la fundación. Igual que el pequeño senegalés, 70 niños de países en vías de desarrollo -prácticamente todos, africanos- han cambiado de vida en los centros sanitarios del País Vasco desde 1999. La mayoría, medio centenar, forman parte del programa de Tierra de Hombres, que ahora mismo tiene cinco chiquillos en el País Vasco, mientras que el resto fueron traídos por otras ONG.

Cuidadosa selección

Osakidetza se ha comprometido desde el principio con esta tarea, aunque, según explica un portavoz, su papel es forzosamente «restrictivo». El Departamento de Sanidad examina con detalle las propuestas enviadas por las entidades humanitarias, para ver si cumplen unos requisitos básicos: «No podemos permitir que venga un niño para aplicarle una terapia que no pueda tener seguimiento en su país. Ha de tratarse de una cirugía puntual que no se pueda realizar en el lugar de origen, pero que tampoco les haga depender de nosotros», explica. En la mayor parte de los casos, se trata de problemas traumatológicos, como el que sufre Abdoulaye, o alguna patología cardiaca, entre las que destaca la tetralogía de Fallot. «Son corazones pequeñitos y, para operarlos, hacen falta pericia y experiencia», detallan en Osakidetza.

Tierra de Hombres gestiona centros sanitarios en varios países africanos, con el objetivo a largo plazo de que se incorporen a la red pública de cada país.

Más información

902119342

www.tierradehombres.org



Vocento