Con la nieve llamando a la puerta de sus casas y los afectados marcando el teléfono de atención al cliente de Iberdrola, más de 2.000 familias vizcaínas continuaron ayer sin luz durante gran parte del día. Los problemas más graves se produjeron de nuevo en la comarca de Las Encartaciones, y las zonas de Mungia y Gernika.
Apagados estaban en el domicilio de Isabel Asensio, del barrio de Zugastieta, en Muxika. «Lo malo ya no es que no te puedas duchar, poner la lavadora o pasar un mogollón de frío al estar sin calefacción. Lo peor es que no nos hacen caso. Nos ha caído un cable del tendido eléctrico en la huerta y el único consuelo que nos queda es dejar nuestra queja en un contestador automático. Por favor, ¿que lo retiren, que no vivimos en el monte!», protestó Isabel, que volvió a acostarse, como su marido e hijo, a oscuras.
Algo más de suerte tuvieron los vecinos de La Baluga, en Sopuerta. Recuperaron el servicio al mediodía. «Con mi marido impedido y necesitado de bombonas de oxógeno, ¿cómo son capaces de dejarnos abandonados así durante casi tres días!», se quejó una usuaria. Se vivieron momentos difíciles en los numerosos geriátricos existentes en esta zona.
También las pasaron canutas en el barrio balmasedano de Pandozales. Situado a más de dos kilómetros del casco urbano y sin luz desde el viernes, algunos vecinos preparon alubias en las putxeras -plato típico de los antiguos ferroviarios-. «¿Todo lo que habíamos recogido de la huerta se nos está maladando en los congeladores!».
En la zona de Las Peñucas, en Ortuella, los problemas eran de otro tipo. Los vecinos están incomunicados por las heladas. «Los coches no pueden subir y los vecinos salir de sus casas. Se caerían de lo que resbala el suelo», se quejó Nuria Gil, que criticó la falta de un plan de emergencia por parte del Ayuntamiento.
Portavoces de Iberdrola destacaron «las 300 intervenciones» realizadas para restablecer el servicio y lamentaron los «trastornos» causados a sus clientes. Casi un millar, al cierre de esta edición, se fue a la cama sin ver la luz.