Por primera vez desde su llegada al banquillo azulgrana, Velimir Perasovic ha mandado un mensaje claro a varios miembros de su plantilla respecto a la necesidad de una mejora de rendimiento. Lo hizo tras el triunfo logrado anteayer contra el DKV Joventut al afirmar que «hay jugadores que todavía no aportan y que deben empezar a hacerlo». El reclamo del técnico de Split llega en vísperas del primer momento clave de la campaña 2005-06. A tres semanas de la disputa de la Copa del Rey en Madrid, el Baskonia necesita reforzar su fiabilidad y su rendimiento colectivo, que la suma de esfuerzos en cada partido se componga de la aportación del mayor número de jugadores posible.
Para alcanzar el tono óptimo con vistas a pelear por el primer título del año, el conjunto baskonista dispone de cuatro partidos, los dos de Liga ACB en la cancha del Akasvayu Girona y la visita del Estudiantes de Pedro Martínez y los duelos de Euroliga a domicilio ante el Bamberg y la llegada a Vitoria del Estrasburgo. En estas citas, a la obligación de ganar se une la de reforzar al máximo la sensación de bloque y la solvencia que faltó en los recientes choques a domicilio ante el Llanera Menorca y el Lagun Aro. Porque a estas alturas de campaña, la plantilla que dirige Velimir Perasovic todavía camina a velocidades diferentes en lo que se refiere al rendimiento de las piezas que la componen.
Polos opuestos
La regularidad habitual de jugadores como Pablo Prigioni o Luis Scola o el peso creciente de Tiago Splitter se confrontan con dos situaciones individuales que preocupan en el club vitoriano, la querencia individualista de Roko Leni Ukic y el decepcionante ejercicio que, hasta el momento, está firmando el montenegrino Predrag Drobnjak.
Entre medias, el optimismo cunde ante tras los dos buenos partidos encarrilados por Casey Jacobsen ante el Benetton y el DKV Joventut, mientras se espera una mayor regularidad de Serkan Erdogan o el retorno a su mejor nivel de Travis Hansen y Sergi Vidal, que todavía tienen frescos sus respectivos problemas físicos. La cuenta atrás para ajustar al máximo la sintonía está ya activada. Para el TAU es tiempo de afinar.