 CRACK. Messi dio espectáculo en un partido sin historia. / EFE
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| MALLORCA0 - BARCELONA3 |
Real Mallorca : Moyá; Cortés, Nunes, Tuzzio, Fernando Navarro; Jonás Gutiérrez, Doni, Farinós (Campano, min. 78) , Arango; Okubo y Víctor Casadesús (Tuni, min. 78).
Barcelona: Valdés; Oleguer (Gabri, min. 84), Puyol, Márquez, Sylvinho; Van Bommel (Iniesta, min. 53), Edmilson, Deco, Ronaldinho; Larsson (Messi, min. 73) y Giuly.
Goles: 0-1, min. 39: Giuly recibe un pase magistral de Deco y marca ante la salida desesperada de Moyá; 0-2, min. 75: Messi culmina con un disparo cruzado una gran jugada individual: 0-3, min. 83: Messi marca tras una gran asistencia de Ronaldinho
Arbitro: Megía Dávila. Expulsó a Tuzzio, por doble amonestación, y amonestó a Cortés, Doni, Arango, Ronaldinho, Van Bommel y Edmilson.
Incidencias: 20.500 espectadores. |
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Tras su tropiezo en Zaragoza, el Barça reencontró el camino de la victoria en Son Moix, donde se impuso al Mallorca con comodidad y un Messi estelar. Los azulgrana se pasearon ante un rival inferior y alcanzaron su decimocuarto triunfo consecutivo en la Liga. Y lo hicieron sin grandes alardes pero con una autoridad indiscutible.
Lo cierto es que el Barça salió a medio gas. Sin forzar la máquina y más preocupado de no cometer errores, el conjunto azulgrana creó tres opciones claras de gol en la primera mitad. Tras los dos primeros errores de Larsson, Deco enhebró una asistencia de lujo bien resuelta por Giuly, habilitado por un despistado Fernando Navarro.Pese a la ventaja, el Barcelona ofrecía una imagen muy mediocre con un Ronaldinho desaparecido y que se ganó una amarilla que le impedirá enfrentarse al Atlético el domingo.
El Mallorca ofrecía muy poco. Casi nada. Buena capacidad de lucha y la rapidez de Okubo. Una punta de velocidad que pudo plantarle ante Valdés al inicio de la segunda mitad. Una opción atajada erróneamente por uno de los asistentes de Megía Dávila. El Barça seguía especulando. El Mallorca desaparecido. Valdés y Moyá contemplaban desde la lejanía un pésimo espectáculo.
Ante la empanada total, quedaba la carta de Messi para animar el cotarro. Tras la expulsión de Tuzzio, el argentino lideró el tramo final decorándolo con un brillante gol con la derecha y un espectacular error a puerta vacía con la zurda. Aún tendría tiempo de subsanar ese fallo con un toque de genialidad al batir de vaselina a Moyá tras una asistencia de Ronaldinho. Fue el broche de oro de un partido que no pasará a la historia, pero que dejó algunos detalles de excelencia.