La mala suerte, en forma de golpes, acosa a Roberto Martínez Tiko en la presente temporada. Ante el Getafe recibió un nuevo impacto que le provocó un traumatismo craneoencefálico con conmoción cerebral leve que le obligó a pasar la noche del sábado en una clínica bilbaína. Tras las pruebas médicas de rigor y observar que no había ninguna lesión grave, el centrocampista fue dado de alta ayer por la mañana. Ahora, permanece en su domicilio en reposo y mañana, en el regreso del equipo a los entrenamientos, se le evaluará de nuevo para comprobar que la evolución se rige por los parámetros normales.
Este contratiempo es sólo uno más en un amplio historial de impactos que ha sufrido Tiko esta temporada. Su primer golpe de consideración lo sufrió, casualidad, en la última victoria bilbaína antes del triunfo ante el Getafe. Fue frente al Betis. Nada más salir al terreno de juego en sustitución de Fran Yeste, el navarro recibió una pata en la nariz por parte de Óscar López.
El resultado de aquel lance; expulsión del jugador verdiblanco y la rotura de los huesos propios de la nariz para el rojiblanco. Pese a la fractura sufrida, el pupilo de Javier Clemente concluyó el partido. Resultó ser una pésima decisión pues, poco después, un rival le propinó un cabezazo en la disputa de un balón. Con una cara más propia de un boxeador que de un futbolista, Tiko no pudo entrar en la convocatoria para el siguiente partido del Athletic; la visita a La Romareda.
Mareo en el descanso
Gracias al descanso navideño, Tiko sólo se ausentó ese encuentro. En el estreno del año, ante el Real Madrid en el duelo de Copa en San Mamés, el navarro saltó en el 'once' inicial. Una circunstancia habitual para él este año en este torneo -ha sido titular en los cuatro choques que el Athletic ha disputado-, pero no en la Liga. De hecho, el navarro sólo ha sido de la partida en cinco ocasiones en la competición de la regularidad, y sólo en uno de ellas ha jugado los noventa minutos.
Pero en el regreso de la Liga a San Mamés contra el Deportivo Tiko volvió a encajar otro golpe. Clemente le escogió para saltar al césped de 'La Catedral' desde el inicio. Se fajó, pero sólo pudo hacerlo hasta el descanso. Al llegar al vestuario, Tiko se mareó y no pudo regresar al terreno. Como ahora, sufrió un leve traumatismo craneoencefálico en un encuentro que llenó la enfermería rojiblanca.
Además del navarro, Orbaiz, Etxeberria y Amorebieta tuvieron que recibir los cuidados de los servicios médicos rojiblancos por diversos problemas físicos. Eso sí, ninguno, a excepción de Tiko que no fue convocado por decisión técnica, se ausentó en la visita al temible Camp Nou.
Y el sábado, la cruel historia que persigue a Tiko en la presente campaña se volvió a repetir. Una vez más. Los golpes están detrás del navarro. Sólo jugó nueve minutos, pero en ese tiempo recibió un impacto. Uno más. En poco más de un mes, ha tenido que visitar a los servicios médicos bilbaínos con asiduidad siempre por el mismo motivo. Parece que un gafe sigue los pasos a Tiko de cerca.