La 'sharia' o ley islámica podría convertirse en una fuente adicional de legislación en los territorios de la ANP, aunque no en la fuente única, ya que Palestina todavía no es un Estado. Así lo indicaron ayer algunos dirigentes de Hamás. Los fundamentalistas no contemplan la prohibición del alcohol ni la que atañe a la convivencia en público de hombres y mujeres, aunque algunos de ellos han sugerido que en las escuelas y colegios los estudiantes deberían separarse por sexo.
«Cuando tengamos un Estado dejaremos que la población elija si quiere la 'sharia'», dijo Mahmud Ramahi, el segundo diputado electo de Hamás que se refiere a este asunto después de que primero lo hiciera Muhammad abú Tir. Los líderes integristas no desean imponer la ley islámica, pero reconocen que les gustaría que fuera la única fuente de legislación y llegado el caso someterán esta cuestión a referéndum.
Miriam Farahat, la promotora de la ley del velo, es diputada por Gaza y considera que «los alumnos que salen de las escuelas deben tener también una conciencia religiosa». Tan pronto como se inicie la próxima legislatura, esta mujer, que perdió a tres hijos en la Intifada de Al-Aqsa, presentará su proyecto de ley.
Por otra parte, la dirección de Hamás estudia formar un gobierno que esté integrado mayoritariamente por tecnócratas independientes, que en su mayor parte no serían miembros de la organización fundamentalista, y que cuente con la aceptación de todos los partidos.
Consultas
Los dirigentes islámicos realizan consultas en la franja de Gaza y se mantienen en contacto con la dirección de la organización en el exilio. De hecho, el jefe de la oficina política, Jaled Mashal, que vive en Damasco, está participando en las negociaciones.
Fuentes fundamentalistas indicaron que Hamás no sólo ha ofrecido a Fatah que se integre en el gobierno, sino que ha dicho al partido del presidente, Mahmud Abbas (Abú Mazen), que están dispuestos a cederles las carteras que elijan.
La formación del nuevo ejecutivo estará en función de la marcha de las negociaciones que en los próximos días celebrarán la dirección del movimiento integrista y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina. De momento, Hamás ni siquiera ha elegido al próximo primer ministro. Su idea reside en que no haya prácticamente diputados de su grupo en el gabinete, de manera que los parlamentarios puedan dedicarse plenamente «a controlar al gobierno y a las tareas legislativas».
Además, pretenden llevar a cabo reformas en profundidad en la administración cumpliendo sus promesas electorales y respetando el nombre que eligieron para su lista, Taguir wa Islah (Cambio y Reforma), en todas las áreas de gobierno.
La comisión electoral central corrigió ayer los resultados definitivos de las elecciones del miércoles restando a Hamás dos diputados (74), de los que se benefició Fatah (45).