La presidenta del PP vasco, María San Gil, ha denunciado hoy que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y los nacionalistas "entienden por normalización el asumir con toda naturalidad el Plan Ibarretxe y el derecho de autodeterminación". "Para ellos -añadió- la pacificación consiste en incluir a ETA-Batasuna en nuestra vida política, sin exigirle que rectifique, que deje las armas, que pida perdón, cuando pacificar quiere decir derrotar a ETA".
En su intervención ante la Junta Directiva del PP del País Vasco, San Gil arremetió también contra los socialistas, a los que acusó de hacer "lo fácil", es decir, "hablar de acuerdos transversales sin explicar a los ciudadanos del País Vasco que esos acuerdos jamás serán con el PP, aprobar los presupuestos del Gobierno vasco, y estar a la sombra del PNV porque a la intemperie de la alternativa hace mucho frío". Según dijo, en Euskadi "es mucho más fácil y se vive más cómodo dándole la razón al nacionalismo y ponerse de su lado, que no pelear y trabajar por la alternativa".
En este sentido, apuntó que el PP no está en la política para "hacerlo fácil, sino para hacer lo correcto". "Sería mucho más fácil hablar de negociación que de la derrota de ETA, apoyar a los presos y no siendo firmes y contundentes en el apoyo a las víctimas del terrorismo, hablando de Euskal Herria en lugar de hablar de España, e ir a la mesa de Ibarretxe y hablar con Arnaldo Otegi, pero eso no es lo correcto", destacó.
Informe sobre financiación
Por su parte, el eurodiputado Cristóbal Montoro presentó un informe elaborado por profesores de diferentes universidades españolas en que el que se señala que, según dijo, debido a la "mala negociación política" llevada a cabo por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, España perderá 30.207 millones de euros de fondos europeos en el periodo 2007-2013, un 51% menos de lo que hubiera recibido con el anterior sistema de financiación.
Montoro apuntó que, de esta cantidad, 935 millones de euros serán las pérdidas correspondientes al País Vasco, cifra un 47,38% inferior a las aportaciones europeas previstas con el anterior sistema de financiación, en el que se destinarían 1.777 millones de euros para sufragar inversiones en la Comunidad Autónoma Vasca.
Según explicó, esta pérdida, de 449 euros por habitante, supondrá que la economía vasca crecerá un 0,4% menos en los próximos seis años, con lo que la menor actividad económica se transformará en la pérdida de 83.000 empleos en Euskadi.