Los últimos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la gripe aviar consideran inevitable una pandemia, capaz de contagiar a millones de personas y de causar cientos de miles de muertes en el mundo. Y, aunque la pasada semana el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) calificaba como «relativamente bajo» el riesgo de que se reprodujese un brote en España, las autoridades vascas se preparan para el peor de los supuestos. El Departamento de Sanidad ha distribuido por los hospitales y centros de salud de la comunidad un protocolo de actuación, en el que se detalla la forma de proceder del personal sanitario y el modo en que deberán ser tratados los pacientes sospechosos de haber contraído la enfermedad.