Ceuta y Melilla reciben hoy a José Luis Rodríguez Zapatero, que aprovechará su visita para anunciar nuevas inversiones en las dos plazas norteafricanas. Los presidentes de ambas ciudades autónomas, Juan José Imbroda y Juan Vivas, respectivamente, aguardan al jefe del Ejecutivo con un listado de problemas pendientes de resolver.
Moncloa quiere revestir de normalidad una visita que incomoda a Marruecos. Aunque el Gobierno del reino alauita y los partidos -con alguna excepción- guardan silencio, la prensa ha criticado con dureza el viaje. 'L'Opinion', en francés, le dedicaba ayer un artículo en portada en el que, bajo el título de 'Lamentable', tilda el desplazamiento de «inoportuno, provocador y atentatorio contra los sentimientos de los marroquíes».
«¿Se situará Zapatero más a la derecha que la derecha española?», se pregunta 'L'Opinion' tras destacar que José María Aznar, con quienes las relaciones bilaterales fueron «muy tensas», sólo ha visitado las dos ciudades en su condición de líder del PP, pero no como presidente del Gobierno. Desde que lo hiciera Adolfo Suárez en 1980, añade, ningún otro jefe del Ejecutivo español había visitado Ceuta y Melilla. Tanto este rotativo como 'El Alam' revindican la reapertura de las conversaciones sobre el estatus de Ceuta y Melilla.
Ajenos a este enfado, en La Moncloa niegan que el Ejecutivo haya tenido que hacer gestiones previas con el Reino alauí, recuerdan que no tienen que pedir permiso para visitar territorio español y dicen no tener constancia de ningún disgusto de las autoridades marroquíes. La vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, ya había afirmado la semana pasada que la visita no afectará «en absoluto» a las buenas relaciones entre España y Marruecos.
Zapatero se comprometió a realizar este viaje el pasado 6 de octubre, tras la crisis de las avalanchas de inmigrantes sobre las verjas de las dos ciudades. Una pro- mesa que ratificó en el debate sobre el Estado de las Autonomías ante los presidentes de Ceuta y Melilla, ambos del PP, quienes plantean que las dos ciudades pasen a ser dos comunidades autónomas más. Algo que no entra en los planes del Gobierno socialista.
Al jefe del Ejecutivo le acompañan los ministros de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla; de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera; y de Sanidad, Elena Salgado, en un viaje en el que inspeccionará cómo se han invertido los fondos del Gobierno destinados a mejorar los servicios sociales tras los asaltos a las vallas, en los que murieron 14 inmigrantes.
Efectos del Estatut
La visita comienza hoy en Melilla, donde Zapatero se entrevistará con Juan José Imbroda, acudirá a un centro de jubilados, al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y se reunirá con representantes de la sociedad civil. Imbroda abordará con el jefe del Gobierno las competencias pendientes de transferir y las consecuencias para Melilla del reparto financiero que se derive del Estatuto catalán, y le entregará un dossier con propuestas que están «bloqueadas» en relación con la inmigración, las fronteras, el reparto de fondos europeos y las inversiones en infraes- tructuras. En su visita al CETI -saturado con cerca de 800 inmigrantes para sus 480 plazas-, Rodríguez Zapatero podrá comprobar el estado de la doble valla instalada en la frontera para evitar las avalanchas.
El presidente se trasladará mañana a Ceuta. Los servicios públicos, el transporte, la autonomía, la economía y la fiscalidad son algunas de las cuestiones que le planteará el presidente de la ciudad, Juan Vivas, quien reclamará también «una contribución comprometida e importante» del Estado, además de la compensación por los gastos a que tiene que hacer frente por su condición de frontera sur y su extrapeninsularidad.