Quienes aspiren a ganarse la vida al volante de un taxi en Vitoria deberán empezar por rascarse el bolsillo. El Ayuntamiento sacará a concurso esta primavera la concesión de 20 nuevas licencias, que se sumarán a las 174 existentes en la actualidad. El precio mínimo para hacerse con una de ellas rondará los 120.000 euros y esta puja inicial se podrá mejorar hasta los 150.000, según las previsiones del Departamento de Hacienda. Y ello sin contar el coche, el coste de la incorporación a Radio Taxi y otras mejoras, como los dispositivos GPS, cuestiones que al menos multiplicarán por dos la factura inicial.
Vitoria abordará en 2006 la segunda ampliación de la flota de taxis que se acomete en los últimos años, después de la incorporación de 17 nuevos permisos a lo largo de 2002. Pese a todo, la capital alavesa seguirá siendo la que menos coches de este servicio dispone de todo el entorno. En las calles de Bilbao hay 774, en San Sebastián, 308, y en Pamplona, 221.
El procedimiento para adjudicar las nuevas licencias será similar al seguido hace cuatro años, aunque entonces los permisos partieron con un precio mínimo de 60.000 euros y con prioridad para los chóferes asalariados, que ya conducían taxis bajo licencias ajenas. Todos ellos, alrededor de una docena, se hicieron con el ansiado permiso, de manera que «ahora ya no es necesario establecer ningún tipo de reserva. Todas las licencias estarán a disposición de cualquier interesado», aseguraron fuentes municipales. El Ayuntamiento vitoriano espera recaudar 3 millones de euros con este proceso. Los nuevos coches saldrán a la calle a lo largo del segundo semestre del año.
Entrada a Radio Taxi
Las asociaciones de profesionales pactaron con el Consistorio el aumento de la flota, pero no se consiguieron acuerdos en torno a la posibilidad de establecer un tope máximo para incorporarse a la firma Radio Taxi, que monopoliza la distribución de los coches bajo demanda telefónica.
El concejal de Hacienda, Javier Maroto, intentó que la agrupación privada rebajara el canon de entrada a los nuevos taxistas, «a quienes se exige más de 120.000 euros a cambio de la emisora», explicó. Ofreció reformas en las paradas y en la vía pública para mejorar el servicio, pero no tuvo éxito. Quienes no se suman a este colectivo sólo pueden atender el negocio mediante su presencia en las paradas, ya que en Vitoria -a diferencia del resto de las ciudades- los coches no suelen detenerse si se levanta la mano a su paso. Ello les deja fuera de la mayoría de las carreras, por lo que el ingreso en Radio Taxi es casi obligado.
De esta forma, los profesionales que forman esta asociación equiparan el coste de las nuevas licencias al de los traspasos de permisos de segunda mano, donde las transacciones rondan los 270.000 euros -45 millones de pesetas-, coche, emisora y avances técnicos incluidos, según los profesionales. Otras fuentes, sin embargo, elevan esta cifra hasta los 360.000 euros, 60 millones de las antiguas pesetas. a.alonso@diario-elcorreo.com