Ibarretxe ha explicado sus intenciones con motivo de la constitución formal del consejo político para la normalización que integran además del presidente vasco los consejeros Joseba Azkarraga (EA) y Javier Madrazo (EB) y ha defendido que el Gobierno vasco tiene toda la legitimidad para jugar un papel fundamental, junto a los partidos políticos, en el camino hacia la solución del denominado "conflicto vasco".
El lehendakari ha mantenido este mediodía una breve reunión con Azkarraga y Madrazo en el Palacio de Ajuria Enea y ha comparecido posteriormente ante la prensa para dejar claro que este nuevo órgano empieza sus trabajos con la vista puesta en el medio y largo plazo. Y es que, según ha explicado, pretende contribuir para lograr la paz, la "normalización política" y la reconciliación, y estos objetivos requieren de tiempo.
El consejo político para la normalización tendrá entre sus funciones generar las condiciones que hagan posible la creación de una mesa de partidos que busque un acuerdo para la "normalización", pero sin interferir o sustituir a los partidos políticos en sus competencias. "Lo que pretendemos es precisamente eliminar obstáculos, aportar, favorecer e impulsar el diálogo multipartito", ha precisado.
Eso sí, y frente a las críticas de PSE y PP, Ibarretxe ha defendido con firmeza la legitimidad del Gobierno vasco para ser "un agente activo en el proceso de paz y normalización. "¿O es que alguien piensa que no tenemos nada que decir en relación con el proceso de pacificación, de normalización política y de reconciliación en la sociedad vasca? Es absolutamente necesario un liderazgo institucional en todas estas materias". Asimismo, ha considerado poco sensato que socialistas y "populares" censuren un órgano que nace con el único objetivo de ayudar y realizar aportaciones.
Decidir el futuro
En este punto, el presidente vasco ha asegurado que "no podemos ni vamos a estar con los brazos cruzados esperando a lo que hagan los demás" y ha advertido que retomará la iniciativa política en el caso de que ETA y el Gobierno de Zapatero no adopten las decisiones necesarias para abrir un proceso de paz y "normalización". Decisiones, ha precisado, como el anuncio del fin de la violencia o el acercamiento de los presos.
"Si antes del verano no se producen los acontecimientos que todos deseamos -ha afirmado-, el Gobierno y el lehendakari tomaremos la iniciativa política en septiembre. No vamos a esperar eternamente a que los pasos se produzcan entre otras cosas porque estaríamos quebrando las expectativas de la sociedad vasca".
Ibarretxe ha aprovechado su comparecencia para ratificar en nombre del tripartito el compromiso de defender y poner en práctica "el derecho de los vascos, de todos los que aquí viven y trabajan, a decidir su futuro. Ese camino que iniciamos en el año 2001 lo vamos a recorrer hasta el final, que nadie se lleve a engaño: lo dije en el Congreso de los Diputados y ahora los tres partidos que formamos el Gobierno renovamos este compromiso".
Ausencia de violencia
Finalmente, ha dicho que los ciudadanos vascos deben saber que la consecución de la paz en términos de "ausencia de violencia" no dará lugar de forma automático una sociedad "normalizada, ya que para ello además "es necesario negociar acuerdos refrendados por la sociedad". De la misma forma, ha añadido, una sociedad "normalizada" no será una sociedad reconciliada y "habrá que seguir trabajando".
Esta comparecencia ha puesto termino al acto de constitución del Consejo Político para la Normalización. Un órgano que arrojará como primer fruto la aprobación en un plazo aproximado de un mes de un plan integral a favor de la paz y la normalización que aglutinará todas las acciones del Gobierno Vasco sobre derechos humanos. La promoción de la cultura de la paz y la solidaridad con las víctimas del terrorismo serán algunos de sus ejes.