No hay acuerdo. Los chóferes de Tuvisa mantendrán los paros que afectan desde mediados de enero al servicio nocturno de los fines de semana y a los viajes al Buesa Arena cuando juega el Baskonia.
El comité consideró ayer «positivo» que la empresa municipal de transportes amplíe la actual plantilla en 49 operarios más para poder extender los servicios y ampliar los horarios de cobertura, pero insistió en que ello no anula la necesidad de negociar el convenio y discutir sus reivindicaciones. «Sólo con esa oferta no se soluciona el problema, ni mucho menos», aseguró ayer el presidente del órgano sindical, Luis María Alda.
«Nos parece fenomenal que se amplíe la plantilla, tal y como hemos venido reclamando desde hace tiempo», afirmó Miguel Aransay, otro portavoz del comité. «Es más, creemos que la cifra de 49 nuevos chóferes es insuficiente, porque estimamos que harían falta al menos 65 ó 70. Pero bienvenido sea como un primer paso», subrayó Alda.
Eso sí, los representantes de los trabajadores anunciaron que vigilarán las condiciones y «la calidad» de los nuevos empleos, porque «no vamos a aceptar que sean de segunda, que tengan que afrontar sin compensaciones todos los servicios de las cinco de la mañana y de las noches de los sábados».
En cualquier caso, el comité asegura que la oferta de ampliar plantilla «no tiene nada que ver directamente» con la negociación del convenio. «Que saquen adelante su propuesta, pero nos tenemos que sentar a discutir cómo se resuelven los pactos pendientes de 2004 y 2005, y cómo se aborda la flexibilidad horaria que quiere la empresa para los años 2006 y 2007», aseguran Alda y Aransay.
Oferta condicionada
«Ellos conocen nuestras reivindicaciones. Es más, a última hora incluso han retirado su oferta económica de compensar a la plantilla con 2,34 euros por día trabajado», aseguran los sindicalistas, que harán llegar hoy o mañana por escrito su respuesta a la empresa.
El director gerente de los autobuses urbanos, Javier Latorre, consultado por EL CORREO, avanzó ayer que el plus de 2,34 euros estaba «vinculado a compensar una flexibilidad que los empleados no han aplicado ni en 2004 ni en 2005».
A su juicio, su abono requiere alcanzar antes un acuerdo sobre los horarios. «Podríamos estar dispuestos a hablar de cómo quedan 2004 y 2005, pero sólo a partir de alcanzar un acuerdo de futuro, como una forma de cerrar el conflicto», añade.
El gerente matizó, además, que la ampliación de la plantilla en 49 operarios -por encima de los 23 previstos inicialmente- está también «supeditada» al logro de un compromiso sobre flexibilidad. «No puede ser que la parte social no pida que nosotros hagamos todos lo que ofrecemos sin comprometerse ellos a nada», advierte Latorre.
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