Cuatro pequeños accionistas del Alavés que asistieron a la asamblea del lunes hablan, opinan y reflexionan sobre las cuentas de la casa albiazul a propuesta de EL CORREO.
ASUN GOROSPE
Accionista
«Siempre les salen los números»
Esta fiel seguidora del Alavés, al que sigue cada domingo allí donde juega, la junta general le pareció «igual que las anteriores». Y se explica. «Se impone la mayoría del máximo accionista. De números sólo entiendo del 1 al 5, el 1-0, el 2-1...», todo lo que conlleve victoria albiazul. «No sé cómo lo hacen, pero siempre les salen las cuentas. Las cuadran. A mí no me pasa lo mismo cada mes». Ahora bien, Asun tampoco ve peligrar el futuro del Alavés por su maltrecha economía. «Yo lo he visto con pellas tremendas. Cuando tenía el bar, -el histórico Deportivo Alavés, en la plaza de España- las deudas eran mayores», recuerda.
JOSÉ ROJO
Accionista y abogado
«Es una gestión abstracta»
Asiduo a las asambleas de accionistas de la última década, la última fue para este letrado la más rocambolesca de todas. «Es una gestión abstracta. Presentaron las cuentas sin explicar el informe de auditoría, sin entrar al detalle en los apartados, de la forma más resumida posible. No hay datos; hay que creérselos. Es lo que hay».
A Rojo le molestó «las alusiones» de Piterman al pasado directivo y su insistencia por «echar mierda sin conocimiento de causa y con torpeza». También discrepa respecto de los porcentajes de las votaciones y de la mayoría de las mismas. «El orden del día se aprobó con un 94% a favor, pero hay que tener en cuenta que sólo estaba representado el 55% del accionariado, y que Piterman tiene el 51%. Es la democracia de las sociedades anónimas», lamenta.
VICENTE DE PRADO
Accionista y comerciante
«Piterman convence»
A este joven seguidor sí le embauca el poder de convicción de Piterman. «Es un hombre que convence, se explica con sencillez y se defiende en todas las facetas del club». Aunque le atrae por la palabra, no lo hace a través de los números, con los que él trata a diario por su condición de comerciante. «Las cuentas no están claras, ni explicadas. Sería bueno que una auditoría ajena al club controlara sus facturas y la contabilidad», demanda De Prado, para quien «los auditores no merecen credibilidad porque hablan por el dinero que les paga».
JAVIER MARTÍNEZ
Presidente de Accionistas Albiazules
«Las cuentas están maquilladas»
El único colectivo que agrupa a pequeños accionistas tuvo una participación activa y fiscalizadora, aunque, por boca de su presidente, confiesa que su grupo no pretende erigirse ni «en la voz chillona» ni en la oposición a Piterman. Pero la asamblea y las explicaciones del propietario no les satisfacieron. «Nos mostraron unas cuentas enmascaradas. La diferencia entre ingresos y gastos de 2005 es de menos 600 millones de pesetas, no el superávit que presentaron. Éste es un maquillaje contable que busca el aplauso», censura Martínez. Aunque en realidad, «el Alavés viene arrastrando pérdidas abultadas desde hace años», una suma que, según él, rondaría los 16 millones de euros.
Tampoco les agradó la respuesta del accionariado, que la esperaba «más fuerte. La gente estuvo muy comedida». Así que, como «fue una asamblea plana», se perdió «una gran oportunidad» de respaldar o criticar al presidente. «Era el momento y se dejó pasar», lamenta Martínez, para quien lo ideal sería que «el Alavés estuviera en más manos que una». Asiste al futuro preocupado. «De entrada ya hay un millón de desfase en la campaña de socios. El miedo que me queda es que se baje a Segunda y no exista manera de tapar el agujero», concluye.