El choque de vuelta de cuartos de final de la Copa del Rey entre el Valencia y el Deportivo se reanudará hoy a partir del minuto 44, en Mestalla y a puerta cerrada (22.00 horas, Cuatro). Así lo decidió a última hora de ayer el juez Luis Manuel Ugarte, titular del Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, que levantó la suspensión cautelar del polémico partido al entender que en el recurso interpuesto por el club gallego no existía «apariencia de buen derecho».
Tras largas horas de incertidumbre por la premura de tiempo para organizar el duelo, el juez echó por tierra la suspensión reclamada por el Deportivo, dispuesto a recurrir hasta las más altas instancias, y confirmó el fallo emitido por el Comité de Competición de la Federación Española. También desestimó, en consecuencia, la petición subsidiaria de los gallegos para que el partido se jugase en campo neutral, en caso de reanudarse, y que el Valencia corriese con los gastos del desplazamiento.
La eliminación copera volverá a jugarse desde el momento en el que el colegiado madrileño Megía Dávila ordenó la retirada a los vestuarios de ambos equipos por el monedazo recibido en la ceja por uno de sus asistentes.
Durante la vista, el letrado del club coruñés, Germán Rodríguez Conchado, enfatizó, sin éxito, que los daños al 'Dépor' serían irreparables si el partido se jugaba y, al final del proceso, los tribunales le daban la razón.
También puso de manifiesto que el árbitro no suspendió el partido sólo por la agresión a su asistente, sino por un «contexto de violencia» en el que, según dijo, intervinieron el presidente y el entrenador del Valencia con sus declaraciones. Subrayó, además, que al linier le siguieron cayendo objetos cuando se encontraba arrodillado sobre el césped, y con sangre manando de su ceja.
30 millones de fianza
El Deportivo aseguró, igualmente, que el Comité Español de Disciplina Deportiva, dependiente del CSD, eludió firmar su compromiso de velar por el pleno cumplimiento del Protocolo contra el Racismo y la Xenofobia en el Fútbol, firmado por todos los estamentos de este deporte en marzo de 2005. Un fundamento jurídico que la defensa de la Federación trató de echar por tierra al afirmar, sin ambages, que éste es un acuerdo no vinculante puesto que no es una norma incluida en la reglamentación vigente.
Emilio García, abogado federativo, llegó a pedir al juez que, si suspendía de forma cautelar el choque, impusiera una fianza de 30 millones de euros al Deportivo para resarcir posibles daños y perjuicios ocasionados. Solicitud que el abogado del club gallego se tomó a guasa. «Si tuviéramos ese dinero, compraríamos la Federación», ironizó.
A juicio del letrado federativo, la suspensión hubiera puesto en peligro la celebración de un torneo de interés general como la Copa e incluso la participación de España en el Mundial de Alemania por la premura de fechas.