El euríbor, la principal referencia para fijar el tipo de interés de las hipotecas, se elevó en enero media décima al situarse en el 2,833%, su nivel más alto en tres años, según datos del mercado, pendientes de confirmación oficial por parte del Banco de España. El indicador acumula así cuatro ascensos consecutivos, que se han traducido en un alza de 0,613 puntos desde el pasado septiembre. Los expertos pronostican que esa escalada continuará a corto plazo como anticipo de una nueva subida del precio del dinero por parte del Banco Central Europeo, que lo situó en el 2,25% en diciembre.
Los créditos baratos, uno de los factores que han contribuido al 'boom' inmobiliario y a un astronómico endeudamiento de los españoles, toca así a su fin. En el último año, el euríbor ha trepado 0,512 puntos. Como consecuencia de ello, los titulares de un crédito hipotecario con revisión anual que deban actualizar ahora sus condiciones verán aumentar su cuota mensual. El incremento será de 31,62 euros mensuales para un préstamo medio de 120.000 euros a 20 años. Para el conjunto del ejercicio, la factura les aumentará en torno a 372 euros.
Los analistas advierten de que la escalada no va remitir. Se espera que el euríbor, que siempre se anticipa a los movimientos de los tipos de interés fijados por el BCE, seguirá subiendo en los próximos meses hasta situarse en torno al 3% a lo largo del presente ejercicio. Las previsiones más pesimistas lo elevan hasta el 3,5%.
Las grandes beneficiadas del cambio de rumbo serán las entidades financieras, que han tenido que soportar reducidos márgenes y ahora verán incrementarse sus réditos por las hipotecas. No hay un peligro generalizado de que los españoles dejen de pagar sus préstamos. El país presenta una de las tasas de morosidad más bajas de Europa y, como señalan los propios bancos y cajas, siempre se encuentra la manera de pagar el préstamo de la casa.