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La Diputación de Álava embargó a morosos cuentas y bienes por 46 millones en 2005
La Agencia Ejecutiva alavesa realiza cada día una media de catorce retenciones de cartillas, salarios, pisos, lonjas, créditos o coches
La Diputación de Álava embargó a morosos cuentas y bienes por 46 millones en 2005
Varios contribuyentes, ajenos a la información, hacen su declaración de la renta. / IOSU ONANDIA
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Miles de alaveses tienen serias dificultades cada año para estar al día en el pago de impuestos. Pero la Hacienda foral es inflexible en su persecución de los morosos y no duda en utilizar todos los mecanismos a su alcance para cobrar las deudas. En el último año, la Agencia Ejecutiva de la Diputación embargó cuentas y bienes a nada menos que 5.197 personas y empresas por valor de casi 26 millones de euros -4.300 millones de pesetas-. La cifra equivale al 3% de lo que se prevé recaudar con los impuestos directos este año. Supone además que la Administración provincial decreta esta medida catorce veces diarias de media.

La retención de dinero de las cartillas de ahorro, pisos o coches es, sin embargo, la última opción de Hacienda, que antes intentará recuperar los fondos por vías menos traumáticas. Según explica el director del departamento, Francisco Arrazola, «pueden llegar a pasar años» hasta que se decide subastar el piso de un moroso o la lonja de una empresa. Antes, a sus titulares se les habrán dado varias oportunidades para saldar su deuda.

Si el contribuyente no hace frente a sus obligaciones en el plazo voluntario, detalla Arrazola, se le darán nuevas opciones, pero con recargos de un 10% y un 20%. Si aun así, hace caso omiso de los avisos de la Agencia Ejecutiva, ésta se hará con una relación de bienes y embargará el que considere que mejor satisface la deuda. «Siempre se busca la proporcionalidad, se intenta que no afecte drásticamente a su vida».

En este sentido, el primer bien al que acude la Hacienda es a la cuenta corriente de los afectados. Tanto a la entidad bancaria como al deudor se les comunica que en un plazo de quince días se va a proceder a retirar el dinero que sea de la cartilla. Esto les ocurrió en 2005 a 2.339 particulares y sociedades. El importe embargado ascendió a algo más de cinco millones de euros.

Un indicador de crisis

La actuación contra los morosos lleva a la Diputación a recurrir también al salario de los afectados. Eso sí, con límites, ya que si ese sueldo es el mínimo interprofesional -513 euros- es intocable; si es dos veces esa cantidad se le puede retener hasta el 30%, y si la supera en más veces, los porcentajes suben. En el último año se embargaron nóminas a 1.120 personas por 2,7 millones.

Pero el grueso de la cantidad embargada el último ejercicio se halla en los bienes inmuebles 'confiscados'. Así los 198 pisos, lonjas, pabellones o solares retenidos por la Diputación sumaron 9,5 millones. Cuando la Agencia Ejecutiva se hace cargo de ellos inicia un proceso de subasta. Antes, el moroso vuelve a tener más oportunidades de saldar la deuda y suele resultar efectivo. Por eso la Hacienda local canceló 198 embargos de inmuebles.

Los bienes muebles, los créditos a terceros, los coches, los derechos de traspaso, los fondos y hasta los alquileres a otras personas también han sido susceptibles de intervención hasta completar los 46 millones cobrados en 2005. Por ejemplo, la Agencia Ejecutiva se quedó con 76 vehículos valorados en 777.000 euros y con dos rentas que sumaban 24.000.

Las empresas aumulan mayor cantidad de deuda que los particulares. Y pese al abultado valor de los bienes embargados, el director de Hacienda considera que la morosidad ha bajado en Álava en los últimos años. A su juicio, dos son las razones que lo explican. Por un lado, la gestión. «Se está más encima del contribuyente». Y por otro, sentencia Arrazola, la buena marcha de la economía. «En tiempos de crisis éste suele ser un indicador de que las cosas van mal».




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