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Miércoles, 1 de febrero de 2006
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Sexo, mentiras y juegos de ordenador
Los Ángeles demanda a los creadores de un videojuego por ocultar material pornográfico
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Mentir está muy feo. A Ricky Delgadillo, abogado de la ciudad de Los Ángeles, no le ha gustado nada que la compañía Take Two ocultará deliberadamente en el código fuente de su exitoso videojuego 'Grand Theft Auto: San Andreas' otra distracción llamada 'Hot coffee', en la que aparecen escenas pornográficas. Un añadido que la compañía no notificó al organismo competente de clasificar los juegos y por el que en julio se elevó su clasificación de 'mayores de 17' a 'mayores de 18 años'. Al parecer, es un delito muy gordo, dado que Delgadillo ha demandado a los creadores del juego por 5.000 dólares más la renuncia a los beneficios obtenidos por las 200.000 copias vendidas en California antes de la corrección.

El escándalo saltó a finales de marzo de 2005 de la mano de la senadora Hilary Clinton, quien anunció la existencia de una pantalla en la que se mantenían relaciones sexuales dirigibles con el joystick de la consola. Clinton, que aspira a ser candidata a la presidencia de la nación en 2008, comenzó una campaña pública contra aquella «inmoralidad». Desde entonces, las acciones en bolsa de Take Two han caído un 50%.

En el juego, del que se han vendido 35 millones de copias en todo el mundo, valoradas en 2.000 millones de dólares, un pandillero debe retomar el control de las calles de su ciudad natal. Para ello, los jugadores imponen territorios en Los Santos (versión digital de Los Ángeles), una jungla de pandilleros, prostitutas, narcotraficantes y policías corruptos. Además, 'grafitean' los territorios enemigos y pasan el rato entre un club de striptease y una casa de apuestas, cuando no conducen violando todas las normas de tráfico. La ciudad les ha demandado por «práctica engañosa».




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