Los concejales del PP en Llodio, Santiago Abascal Conde y Mikel Urretxu, arremetieron ayer contra el PSE tras haberse echado atrás y haberse negado a firmar un escrito para pedir a la Secretaría General del Ayuntamiento llodiano un informe sobre si la participación de la plataforma Laudio Aurrera, heredera de la ilegalizada Batasuna, en los plenos «es constitutiva de delito». Los ediles, que aseguraron que en septiembre habían llegado a un pacto verbal con el PSE y EB para hacer esta petición, criticaron que los socialistas «actúen de cara a la galería» y se inhiban a la hora de impedir «el protagonismo del entorno radical en la vida municipal». Sin ellos sólo respaldarían el informe cuatro ediles y son necesarios al menos seis firmas para tramitarlo.
Los populares censuraron al delegado del Gobierno central en el País Vasco al que han pedido que actúe en este caso. A su juicio, Paulino Luesma «está dormido» y muestra su «debilidad y falta de acción». Según Abascal, no puede «escudarse» en que ha traslado el tema a la Fiscalía, «porque ha jurado cumplir la Ley y en el Ayuntamiento de Llodio «se da voz a una organización terrorista». «Creemos que se está produciendo un acto de colaboración con banda armada», sentenció.
Turno popular
Los populares explicaron que tras las elecciones locales de 2003 es habitual la participación de Laudio Aurrera en los plenos, donde sus portavoces utilizan el turno popular no a título personal sino como plataforma. «Se está burlando la Ley de Partidos que claramente prohíbe la participación de estas candidaturas en la vida municipal y pública», señalo Urretxu sin ahorrar críticas para el alcalde, el peneuvista Jon Karla Menoyo.