Tiene 19 años, acaba de firmar su primer contrato profesional con el Athletic y, en sólo diez partidos, ya se ha ganado el favor de la grada de San Mamés con sus desbordes por la banda izquierda. La vida le sonríe, pero los pies de Mikel Dañobeitia no han perdido contacto con el suelo. Sobre el terreno de juego es pura electricidad, pero lejos del césped se muestra como un chico tranquilo, sesudo e inteligente. Por eso, observa desde cierta distancia la avalancha de acontecimientos que se ha precipitado sobre él desde que José Luis Mendilibar le dio la alternativa en la Copa Intertoto.
Prefiere centrarse en aprovechar cada instante porque sabe que, el día menos pensado, su carrera en el fútbol profesional puede terminar. Y es que, a pesar de su corta edad, el delantero rojiblanco ya probó el sabor de la decepción cuando, en infantiles, le dijeron que no tenía el nivel suficiente para seguir en el Athletic. No se amilanó. Todo lo contrario. Se creció, progresó en el Danok Bat y dos años después regresó a Lezama. Pero esta vez para quedarse. «Desde que volví todo ha ido sobre ruedas».
-¿Tiene ya una taquilla con su nombre en el vestuario del primer equipo?
-No, cuando llegas siempre hay taquillas libres y te quedas una de ellas mientras estás en el equipo. A fin de cuentas, las cosas cambian muy poquito.
-¿Cuando volvió de su cesión al Sestao soñaba con la posibilidad de firmar su primer contrato como profesional esta temporada?
-Cuando volví del Sestao mi objetivo era hacerme un hueco en el Bilbao Athletic. El primer equipo me quedaba un poco lejos porque me faltaba un paso intermedio.
-¿Entonces le sorprendió que Mendilibar le reclamara para el primer equipo?
-Bueno, un poco sí me sorprendió. Pero ya se empezó a hablar de que podía subir cuando, dos meses antes de que subiese, se dieron las lesiones de Urzaiz, de Llorente... Luego 'Mendi' me dio la oportunidad y desde entonces me he quedado en el primer equipo.
-¿Cómo puede explicar la progresión que ha experimentado en los últimos años?
-Desde que salí del Athletic para ir al Danok (en cadetes), me empezaron a salir las cosas bastante bien. Al de dos años me volvieron a llamar de Lezama y la verdad es que desde que volví a entrar las cosas han ido siempre sobre ruedas. Ha sido una progresión normal, lo único que de un año a otro ha ido todo muy rápido.
-¿Y cómo ha vivido todos los acontecimientos que se han producido desde que subió al Athletic?
-Intentando asimilarlo, pero es bastante parecido a cuando estaba en el Bilbao Athletic. Los mayores cambios se dan en los viajes, porque en el filial son más cortos.
«Todo fue rodado»
-Pero le reconocerán mucho más por la calle.
-Sí, ahora te das cuenta de que cuando entras a un sitio la gente te conoce.
-¿Le resulta incómodo?
-La verdad es que no es una situación que me guste. A todo el mundo le gusta la intimidad y que te conozcan por la calle no es una situación tan cómoda como cuando no te conocen. Pero bueno, esto del fútbol es lo que conlleva y es lo que queremos.
-En el partido ante el Getafe se vio que ya se ha ganado el favor de la grada.
-Salí al campo y, en la primera jugada que caí al borde del área, el público se encendió. Y, a partir de ahí, todos se pusieron a animar y todo fue rodado.
-¿La afición de San Mamés siente predilección hacia su tipo de juego vertical y desenfadado?
-No, es el hecho de que salí justo antes de una jugada de peligro que podría haber sido penalti. También fue que, en ese momento, cambiamos el sistema, se reactivó el ataque y eso es lo que le gusta a la afición, que el Athletic esté atacando constantemente y tenga muchas ocasiones.
-Lo que ha quedado claro es que Clemente confía más en los jóvenes que en muchos jugadores con una mayor experiencia.
-El Athletic es un club de cantera y Javi, que ha estado aquí muchos años, sabe de qué se nutre este club. Lo que está haciendo es apostar por la cantera.
-¿Sorprenden en el vestuario sus alineaciones?
-No. Tanto unos como otros tenemos opciones de jugar. Salga el que salga lo puede hacer igual de bien, o mejor.
-¿Y los sistemas de juego?
-A veces la gente se sorprende nada más ver la alineación y luego se ve que tenía razón. Como el día de Barcelona, en el que fue criticado antes del partido y luego tuvieron que darle la razón porque el equipo hizo un partidazo.
-Su irrupción ha ayudado a cubrir uno de los puestos que había quedado más huérfano a principio de temporada.
-Sí, la marcha de Santi (Ezquerro) dejó la banda izquierda con Javi González y con algún que otro jugador como Joseba (Etxeberria), que puede jugar en las dos bandas. Tanto Mendilibar como Clemente me han estado poniendo ahí y yo estoy muy a gusto.
-¿Alguna posición preferida?
-No. Lo que me gusta es jugar arriba porque es donde se puede crear peligro y arriesgar.
-Posee velocidad, desborde, verticalidad, cualidades muy valoradas en el fútbol. ¿En qué debe de mejorar para seguir progresando?
-¿Mejorar? Normalmente me gusta que ese tipo de preguntas las respondan otros. Pero bueno, creo que cuando el equipo tiene que jugar más pausado tengo bastante tendencia a tirar hacia arriba y hay que tener un poco más de tranquilidad.
La moral del equipo
-En los últimos años ha habido un buen número de jugadores que han llegado al primer equipo y que, poco después, han salido del Athletic porque no tenían minutos. ¿Qué es más difícil, llegar o mantenerse?
-Lo difícil es mantenerse. Sólo tienes que comparar el número de jugadores que llegan con los que se mantienen. Es más difícil mantenerse porque puede venir un entrenador que confía en ti, pero luego viene otro y tienes que demostrarle que vales. Muchas veces eso es lo más difícil. Si no eres una estrella o un peso pesado dentro del equipo, lo más difícil es mantenerse.
-¿Qué objetivos se marca?
-No me marco objetivos personales. Salvar al equipo e ir lo más arriba que podamos.
-¿Cómo está la moral del equipo después de la victoria ante el Getafe?
-La moral estaba bastante bien antes del partido ante el Getafe, porque sabíamos que con el juego que estábamos realizando tenían que llegar los puntos. Y en uno de los partidos en los que hemos hecho peor juego ha sido en el que hemos sacado más beneficio.
-¿Qué sensaciones tiene de cara al partido de Málaga?
-El equipo está muy fuerte y con la moral muy alta, y en Málaga podemos sacar los tres puntos. El equipo siempre ha estado muy puesto y sabiendo la situación en la que estaba.