El Banco Central Europeo (BCE) cumplió ayer el guión previsto y mantuvo los tipos de interés de la zona euro en el 2,25%. Sin embargo, su presidente, Jean Claude Trichet, insinuó que la próxima subida está a la vuelta de la esquina. Las expectativas de los mercados financieros, que especulan con un inmediato repunte del precio del dinero, son «razonables», advirtió el máximo responsable de la entidad tras insistir en que mantendrá una estrecha «vigilancia» sobre la inflación y expresar su preocupación por el creciente endeudamiento hipotecario.
El BCE ya 'movió ficha' el pasado 6 de diciembre el elevar los tipos un cuarto de punto para controlar las tensiones inflacionistas -agudizadas por el alza del petróleo-, y tras constatar que la Eurozona empezaba a encarrilar su recuperación y no necesita ya del 'oxígeno' de un dinero tan barato para impulsar su actividad.
A tenor de «las informaciones que tenemos», las expectativas creadas en torno a una posible subida de tipos «a corto plazo son razonables», apuntó Trichet. El presidente del BCE reiteró las declaraciones formuladas hace un mes, cuando insinuó que el banco está preparado para actuar en cualquier momento. Pero ayer fue más explicito sobre el próximo movimiento, que, según los analistas, será posiblemente anunciado el primer jueves de marzo.
«El BCE subirá los tipos si es necesario, pero no está dispuesto a hacerlo todos los meses», insistió al recordar que la autoridad monetaria no seguirá el ejemplo de la Reserva Federal, que acaba de encarecer el precio del dinero hasta el 4,5%.
Trichet señaló que aunque los precios en la zona euro aumentaron un 2,2% el pasado año -dos décimas menos que el anterior-, aún están por en cima del objetivo oficial de la entidad (2%) y podrían desbocarse si el petróleo protagoniza una nueva escalada. También por el 'boom' de la vivienda, apuntó antes de alertar sobre su repercusión en el endeudamiento de las familias, que se ha disparado en los últimos ellos. «Los prestamos hipotecarios son especialmente elevados, lo que demuestra la necesidad de de controlar el comportamiento del mercado de la vivienda», indicó.Un incremento de los tipos podría contribuir a ello.
El presidente del BCE insistió en que el petróleo y los desequilibrios globales son los principales riesgos para la recuperación económica. «Aún así, se mantienen las condiciones para el crecimiento», destacó. La entidad prevé un 1,9% para el presente año en la Eurozona.