Renfe, a través de la entidad Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF)-, no se resigna a prescindir de las plusvalías que la expansión urbana de Vitoria está generando a pocos metros de sus vías.
En su opinión, a los raíles les corresponde siempre una banda de terreno de su dominio. Renfe considera que debe recibir una parte de los solares edificables equivalente a once viviendas, ya que este suelo de su propiedad ha sido incluido por el Ayuntamiento en los nuevos barrios de Salburua y Zabalgana.
El Consistorio excluyó a esta entidad del derecho a participar en la permuta de fincas por solares para viviendas cuando aprobó los planes de los seis sectores próximos a las vías. La empresa ferroviaria, que no vio reconocidas sus pretensiones en el Tribunal Superior vasco, ha apelado ahora al Supremo.
El suelo objeto del litigio mide en torno a 6.000 metros. La relación de intercambio pactada para el conjunto de Salburua y Zabalgana es de 19 viviendas por cada 10.000 metros.
Esa es la base de cálculo utilizada por el ADIF para pedir un derecho edificable para once pisos. La venta del mismo a cualquier promotor supondría un ingreso de entorno a un millón de euros, una cantidad que la entidad ferroviaria no está dispuesta a perder.
Las razones alegadas por los letrados del Ayuntamiento son que la polémica tira de terreno es un bien de dominio público vinculado al ferrocarril que no puede ser objeto de transacciones urbanísticas.
El abogado del ADIF se aferra, por su parte, a la inclusión del suelo de su cliente en los sectores. Esta circunstancia, a su juicio, «origina un enriquecimiento injusto al Ayuntamiento».