En verano no había problema. Del Horno tenía relevos de garantías en Casas y Tarantino y por eso se le podía vender por la mitad de su cláusula de rescisión. Ezquerro, titular con todos sus entrenadores, habría jugado poco con Mendilibar y por eso se le podía ofrecer una renovación con una reducción de su ficha a la mitad. La penosa temporada ha devorado las imprudentes previsiones de la junta directiva del Athletic. Casas no juega, Tarantino ha tenido que volver al Numancia para contar con minutos y la banda izquierda continúa como un agujero negro que nadie puede taponar.
Que había sustitutos de garantías era la versión oficial del club hasta que Fernando Lamikiz apareció el domingo en el programa de Televisión Española 'El Rondo' y sorprendió al declarar que una de las causas de la mala temporada del equipo rojiblanco hay que situarla en que el grupo «ha sufrido dos bajas importantes».
Lo dejó caer así, como si él no tuviera nada que ver en el desenlace de los acontecimientos y como si nadie en el club hubiera sido capaz de prever la negativa influencia que iban a tener estas dos ausencias.
Lamikiz sigue con su confusa política de comunicación. Oficialmente no concede entrevistas, y de hecho las niega a los medios bilbaínos, pero se salta la norma cada vez que es invitado por medios con sede en Madrid. Lo hizo con la Cadena Ser tras el partido ante el Barcelona y en la noche del domingo con TVE.
«Sin aclimatarse»
Allí presentó otro motivo para explicar la dramática situación de su equipo: que «los jugadores del filial no se han aclimatado a la categoría». Otra llamativa forma de explicar la crisis, porque los futbolistas a los que se refiere (Dañobeitia, Amorebieta y Ustaritz) acaban de llegar al primer equipo. Entre otras cosas, porque Clemente cree que son mejor que buena parte de sus veteranos, como pueden ser Tiko, Murillo o Casas. Aquí también Lamikiz vuelve a contradecirse de manifestaciones anteriores. De hecho, antes de empezar la campaña indicó que «con la cantera se pueden ganar títulos». Ahora resulta que jugar con jóvenes es un hándicap. Además, a nadie se escapa que estos jóvenes son los menos responsables entre todos los jugadores rojiblancos del desastre que se vive en el club.
El tercer y último factor que perjudica gravemente al Athletic es, según su presidente, la mala racha de resultados. «Cuando empiezas mal, surgen las dudas y se crea una sicosis que afecta muy negativamente porque este equipo no está acostumbrado a ello».