Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Vitoria valoran la reunión de ayer como «el primer paso» institucional para avanzar hacia un objetivo «fundamental»: lograr que la ciudad deje de estar fracturada en dos por las vías del ferrocarril.
PNV, PSE, EB y EA aplauden la necesidad de conseguir el soterramiento del tren a su paso por la capital alavesa. A partir de ahí, cada formación aporta su particular visión de futuro, no exenta de cierta desconfianza en algún caso. Por ejemplo, Ezker Batua critica que el Ayuntamiento sólo vaya a estar representado en la comisión técnica que analizará el proyecto a través de populares, peneuvistas y socialistas.
«Nuestra lectura es positiva porque tras la reunión de ayer ya hay unos objetivos claros», destaca Mikel Martínez, portavoz del PNV. El edil nacionalista cree «básico» que el soterramiento haya conseguido un consenso entre el Ayuntamiento, la Diputación, el Gobierno vasco y el Ministerio de Fomento.
Además, considera que desde ahora «se abre una oportunidad impresionante para Vitoria cuando se despeje ese corredor. Los partidos tendremos que echar el resto, porque se avecina una revolución urbanística». Eso sí, Martínez lamenta «que hasta la fecha sólo haya habido promesas».
«Un hito»
El portavoz del PSE, Patxi Lazcoz, entiende que el encuentro de ayer fue «un hito». Primero, porque el Gobierno Zapatero «confirma que pondrá el 50% de la inversión» y porque el Ejecutivo vasco «también se implica en serio por primera vez». Y además porque «Vitoria «se asoma a una nueva etapa de modernidad». Lazcoz destaca que su partido «ha demostrado por fin que cumple con su palabra. Cuando decíamos que esto sucedería, muchos no nos creían», subraya. El portavoz del PSE hizo hincapié en la necesidad de «buscar el consenso y no generar frustración en la ciudadanía».
José Navas, de EB, cree que el acuerdo institucional es «un primer paso», pero exige «implicaciones económicas» que aseguren el soterramiento. Además, asegura que vigilará para evitar que los pisos que se construyan en los terrenos liberados para sufragar la operación «supongan el mínimo proceso de especulación».
Por su parte, el portavoz de EA, Antxon Belakortu, resta importancia al encuentro de ayer y pregunta «qué aporta de nuevo». «Quiero dinero sobre la mesa, y no tantas promesas», zanja.