El colegio de Gardea se ha quedado pequeño para los sesenta alumnos de la escuela de música que gestiona la banda municipal de Llodio. Los escolares aprenden en estas aulas lenguaje musical, flauta, saxofón, clarinete, trombón, trompeta, violín y percusión, pero «necesitaríamos más aulas o compartimentar alguna de ellas porque hay muchos chavales», explicó ayer el director de la banda, Kepa Adrián.
La reducción de alguna de las salas sería suficiente para atender las necesidades de la escuela que además ha reclamado el acondicionamiento de la acústica, que presenta deficiencias. La reducción del tamaño de algunas aulas y su aislamiento permitirían una mayor comodidad a los usuarios y facilitaría que todos los alumnos pudieran ensayar en el centro de Gardea sin tener que hacerlo en sus casas.
La escuela de música de la banda inició su andadura en septiembre de 2002 y las especialidades que va incorporando son las que permiten ir renovando el elenco de instrumentistas. «Tenemos gente muy jovencita que ha empezado a tocar ahora», añadió Adrián. La financiación corresponde en exclusiva al Ayuntamiento, a pesar de que en el inicio de su andadura también se implicó económicamente la Diputación alavesa.
El traslado de la agrupación musical a Gardea, en marzo de 2004, ha permitido mejorar las condiciones de habitabilidad. Su antiguo local, la casa de la música situada en el parque de Lamuza, presentaba serios problemas de acondicionamiento y los responsables municipales decidieron al final trasladar a Gardea a todos los grupos que ensayaban en el viejo local. Sin embargo, la nueva ubicación sigue siendo un gran inconveniente para los miembros de la banda «porque hay chavales desde los ocho años en la escuela y para ellos es un inconveniente trasladarse hasta allí», insistió Adrián, que ha recordado varias veces la necesidad de contar con un local más céntrico, a pesar de las escasas posibilidades que brinda la localidad. Y es que todas las antiguas oficinas municipales situadas en la Herriko Plaza, el crucero y la calle Arantzar están ya ocupadas por otros colectivos.
Seguridad
Las salas de ensayo de la banda municipal en Gardea se encuentran acondicionadas con puertas blindadas y alarmas desde que en marzo del año pasado denunciaron el robo de instrumentos por valor de 21.000 euros. A raíz de aquellos hechos, la Corporación reforzó las seguridad del local y de otras instalaciones municipales para evitar robos y repuso los instrumentos sustraídos por los ladrones.
La próxima actuación de la agrupación está prevista para el 26 de febrero. En esa ocasión se ofrecerá un concierto especial de carnaval, en colaboración con un grupo folk que toca la gaita y ensaya en el colegio de Gardea. Juntos tocarán una rumba y un bolero en el teatro de la escuela de FP a las siete y media de la tarde.
El teatro de la escuela es el escenario elegido desde octubre pasado para albergar los conciertos en lugar de la parroquia de San pedro de Lamuza, como había ocurrido hasta entonces, porque «aunque se nos queda un poco pequeño, estamos mejor», aseguró Adrián. El local ofrece mejores condiciones acústicas y los espectadores están más cómodos, aunque «los músicos necesitaríamos que quitaran una fila de butacas», añadió Adrián.