Despertar en esta ciudad y leer o escuchar las noticias locales cada vez da más pena. Estos días hemos sabido que el PP y el PSE han llegado al acuerdo de perforar dos plantas más en el párking de Santa Bárbara. Cuando las personas en quienes recae la responsabilidad de decidir el futuro de Vitoria-Gasteiz toman una decisión lo normal es esperar que lo hagan en base a un proyecto, a un modelo. Las promesas de una ciudad limpia, con menos humos, más espacio para el peatón, el autobús y la bicicleta, en definitiva más humana, son la deduc- ción lógica de los repetidos discursos sobre sostenibilidad y anuncios de adhesión a plataformas, foros y foretes. ¿Y cual es la consecuencia lógica de ofrecer plazas de aparcamiento en rotación en el mismo centro? Facilitar y animar el uso del coche. Y por la inversión económica que supone, hipotecar para los próximos 30 años las calles para que puedan ser ocupadas diariamente por los miles y miles de coches que se acercarán a aparcar. Por tanto, no nos queda otra que pensar que nos están mintiendo, que los hechos ponen en evidencia las palabras, y que por favorecer a una minoría insolidaria (el 70% de las ciudadanas-os no utilizan el coche habitualmente) los actuales gobernantes municipales van a privarnos al resto de una ciudad diferente.