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Norte de Europa
Muchas aves dejan el norte de Europa y se establecen en España y África para invernar. Algunas especies recorren hasta 9.000 kilómetros de distancia. Un ejemplo: una cerceta que sale de Siberia tarda dos o tres meses en llegar a su destino. En su viaje hacia la Península Ibérica hace escala en Dinamarca, Alemania, y Francia. Las palomas torcaces, por su parte, abandonan los países escandinavos y bálticos y pasan el invierno en Extremadura, Andalucía y Portugal.
El País Vasco
Los expertos definen a Euskadi como una de las «grandes autopistas de la migración». En primavera y otoño, millones de aves surcan los cielos del País Vasco. Las especies más comunes son zorzales, petirrojos, pinzones, currucas, gansos y grullas.
África
En marzo se produce el regreso de las tórtolas, las cigüeñas y las golondrinas, entre otras aves, que habían migrado a Malí, Senegal, Níger y Mauritania para pasar el invierno. En su viaje de vuelta sobrevolarán España. |
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Las aves afrontan dos grandes procesos migratorios al año. El primero de ellos en otoño, después de la reproducción primaveral y veraniega, y el segundo una vez terminado el invierno, cuando regresan a sus lugares de origen para volver a criar.