La compañía municipal de transporte público ha comenzado con mal pie el año. Según los datos que Tuvisa pondrá hoy sobre la mesa durante la reunión del consejo, los urbanos han perdido cerca de 133.000 clientes en enero. En concreto, durante esos 31 días ha trasladado a 855.869 personas, frente a las 988.588 que contabilizó en el mismo periodo de tiempo de 2005.
Según los datos recopilados por la compañía, una cuarta parte de ese descenso afecta a la línea Pilar-Lakua, que en el debú de 2006 ha registrado 34.000 pasajeros menos. Otras caídas sustanciales corresponden a Arana (10.000); Aranbizkarra (9.000) o Errekaleor-Armentia (4.000). Por contra, los autobuses que recalan en la calle Donosti y en el polígono de Júndiz ganaron 4.000 y 300 clientes, respectivamente.
El Ayuntamiento atribuye este mal comienzo a los paros que mantienen los trabajadores del servicio con Tuvisa por diferencias laborales. «Aunque la huelga se llevó a cabo durante dos horas, tres días a la semana, durante las otras jornadas muchos viajeros no han ido ni siquiera a las paradas», señalan fuentes autorizadas del equipo municipal de gobierno.
Los paros afectan todavía al servicio nocturno de los fines de semana -gautxori- y a los viajes al Buesa Arena cuando juega al Baskonia, que permanecen suspendidos desde primeros del mes pasado.
Representantes de CCOO y UGT se reunirán en asamblea mañana para analizar la última propuesta realizada desde la compañía, y con la que pretende poner punto final a dos meses largos de movilizaciones. La gerencia de Tuvisa les ofreció hace unas semanas 49 nuevos contratos para conductores.
De ellos, 23 podrían dedicarse a realizar los servicios a polígonos industriales desde las cinco de la mañana, los de los sábados y domingos hasta medianoche y los del bus nocturno.