Un recorrido termal de casi 3.500 metros cuadrados. Éste será el gran atractivo del hotel-balneario de Sobrón, cuyas obras arrancaron en enero y terminarán en un plazo de dos años. El primer mes de 2008 será, por tanto, la fecha en la que la pequeña localidad del municipio de Lantarón vuelva a situarse en un lugar de referencia del turismo relacionado con la salud.
Frente a los planes iniciales de conservar el hotel Parque del Ebro y ampliarlo con una planta más, los promotores de la ambiciosa iniciativa -la sociedad limitada Balneario de Sobrón y Soportill- han optado al final por derribarlo porque «la cimentación era muy inestable». En el solar, no obstante se levantará un edificio con la misma estética y un segundo inmueble destinado a centro termal.
El proyecto es obra de los hermanos Luis y Mari Carmen Gómez Puente. Estos arquitectos, naturales de Puentelarrá y con estudio en Bilbao, han diseñado para el hotel un edificio de planta baja y dos pisos, con cubierta de pizarra y fachada de estilo francés. El establecimiento, que tendrá cuatro estrellas, acogerá en sus 3.000 metros cuadrados construidos, 64 habitaciones dobles, además de salas de convenciones, cafetería y restaurante.
Aunque adosado a él, el centro termal resultará diferente por completo. «Su diseño va a ser más moderno. Va a parecer como un barco varado en el Ebro, con su faro y su chimenea», avanza el presidente de la sociedad promotora, Alfredo Martínez.
Exterior de cristal
Con un exterior en el que cristal será el elemento dominante, el balnerario tendrá más superficie construida que el hotel, un total de 3.500 metros cuadrados entre sótano, planta baja y un piso. La terraza que rematará el complejo se dejará preparada para poder ampliar el hotel hasta las 90 habitaciones si la demanda así lo pide.
El centro termal se distribuirá en cuatro zonas. La de la recepción acogerá la consulta médica y la fuente medicinal. A continuación, se ubicarán las cabinas de masajes, de barros y chorros. El área terapéutica o 'spa' contará con un circuito de baños romanos, compuesto por una piscina de agua templada, el caldarium, el vaporarium, el baño de hielo, la ducha de contraste y la sauna.
La zona lúdica se organizará alrededor de una gran piscina termal dinámica de 400 metros cuadrados, con más de cien motores para lograr diferentes corrientes, además de jacuzzi. Junto a este espacio, se situará la pileta para niños. Y es que los balnearios han dejado de ser centros de reposo de mayores para convertirse en lugares muy visitados por público de todas las edades. Tanto es así, que el plan de negocio prevé 12.000 pernoctaciones para el primer año. Esto supondrá la creación de medio centenar de empleos.
La gestión del complejo está aún sin decidir. Las desavenencias con TermaEuropa -la firma de Arnedillo y que ha aportado el 20% del capital de la sociedad Sobrón y Soportilla- hacen pensar en un nuevo gestor. «Por ahora, esta cuestión no nos preocupa, tenemos dos años por delante para elegir una firma y más de una propuesta sobre la mesa», señaló Alfredo Martínez. No obstante, no ocultó que se encuentran en conversaciones con la cadena que lleva el famoso balneario de La Toja.