2,1 millones de metros cuadrados más. Ésta es la superficie que ocuparán los ocho parques urbanos que Salburua y Zabalgana aportarán a Vitoria, una ciudad que, junto con Helsinki, se sitúa a la cabeza de Europa por la sucesión de zonas verdes.
Estos nuevos espacios contribuirán a aumentar en un 47% el número de jardines de la ciudad. Y es que los 4,5 millones de metros de verde que suman los actuales diecinueve parques -sin incluir el anillo perimetral- se convertirán en algo más de 6,6 millones en cuanto los dos barrios estén terminados.
Si la ingente superficie de espacios naturales que Vitoria tendrá dentro de unos pocos años se divide entre la población, a cada habitante le toca a casi 29 metros. El dato en sí mismo puede no decir nada, pero tiene su importancia si se tiene en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las urbes dispongan, como mínimo, de entre 10 y 15 metros de zona verde por habitante.
¿Cómo serán esos nuevos espacios? «La filosofía no es otra que la de respetar el entorno preexistente», resalta un portavoz del Ayuntamiento. Así, una de las principales zonas de recreo de Salburua -la situada en el viejo aeropuerto- es ya un parque zigzagueante que conserva la traza de la antigua pista de aterrizaje y despegue como «un enorme eje verde que comunica los diferentes sectores del polígono». Los viejos búnkers, por su parte, se han convertido en descomunales toboganes para el disfrute de los niños.
Además, las orillas del río Errekaleor se transformarán en un corredor vegetal. Al igual que los humedales de Salburua, en donde el Ayuntamiento ha puesto especial cuidado para que el asfalto no invada las balsas.
El tercer punto de atención de Salburua se denominará parque del Este o de los Planetas. Con una extensión similar a la del Prado, este espacio pretende ser no sólo un referente del barrio, «sino de otras zonas de la ciudad», comenta la arquitecta Isabel Pineda, de la sociedad Ensanche XXI. Para lograrlo, los juegos infantiles serán innovadores y harán referencia a artilugios que utilizaron los astrónomos que se reunieron en la zona en 1860 para contemplar un eclipse total de sol.
De Ali a Ariznavarra
El diseño de la zona verde de Zabalgana se estructura en cuatro puntos: el yacimiento de Mariturri, el camino entre Ali y Ariznavarra, el río Ali y una loma desde la que se puede divisar todo Vitoria.
Los restos arqueológicos del asentamiento romano de los años 50 a 500 serán los protagonistas del principal parque de este barrio del Oeste. Esta zona de recreo se complementará con una pequeña colina en la que se habilitará una zona verde con unas vistas envidiables de la capital alavesa.
Las riberas del Ali, al igual que las del Errekaleor en Salburua, permitirán dotar a la zona de un parque lineal que se unirá con un eje verde hasta Ariznavarra a través del camino ya existente. Por último, el intento por hacer una conexión amable entre los dos barrios explica que la rotonda de La Antonia ofrezca en su interior un parque de 8.000 metros.