El entorno de Santa María del Yermo será el escenario de un proyecto arqueológico, cultural y turístico que se presentará el próximo 22 de febrero a la Corporación, los comerciantes de Llodio y los sectores implicados en el sector turístico. La idea se llevará a cabo en colaboración con la Universidad del País Vasco y la revista Avnia, y la presentación de la iniciativa contará con el equipo de arqueólogos que han estado trabajando en la rehabilitación de la catedral vieja de Vitoria.
Este equipo estudiará la evolución arqueológica de esta zona. A la vez, se impulsarán los recursos culturales de este entorno y como consecuencia, se incentivará el turismo en una zona privilegiada de Llodio. La investigación de estos terrenos puede resultar muy interesante porque la ermita aparece citada en documentos del año 853, aunque su fundación se atribuye, según la tradición oral, a los caballeros templarios, orden militar de la Edad Media. El templo actual es del siglo XV y principios del XV, según recogió Kepa Sojo en su estudio sobre el santuario en 1995.
El Ayuntamiento encargó en 2002 la redacción de un proyecto para remodelar la ermita de Santa María del Yermo y el entorno de Santa Lucía para habilitarlo como zona de esparcimiento y para el uso de romerías y visitas. Estaba previsto abordar la rehabilitación en dos fases. La primera de ellas afectaría al edificio del santuario y debería mantener su aspecto actual, ya que ha entrado a formar parte del catálogo cultural del País Vasco por su interés arquitectónico.
Las campas
Uno de los mayores atractivos del entorno son las campas donde se desarrolla la romería. Se trata de lugares un tanto abruptos, salpicados de piedras y con escasa vegetación, que, a pesar de todo, confieren al lugar una personalidad propia muy acusada.
El proyecto de rehabilitación también incluía estos terrenos. Por ello, el Ayuntamiento llodiano trabaja desde hace varios años en la compra de los suelos que rodean la ermita y que son de propiedad privada para poder desarrollar este proyecto de carácter turístico, que, por otro lado, y si se cumplen las expectativas, necesitará de una importante inversión económica.