Etxezarra, la casona en la que se dice que Napoleón pernoctó la noche del 5 al 6 de noviembre de 1808, se prepara para salir de su estado ruinoso y emprender una nueva etapa a partir de mayo. La Junta Local de Gobierno dio ayer luz verde definitiva a la propuesta de Opacua, la única empresa que se ha presentado al nuevo concurso municipal para adquirir la parcela y reformar el inmueble. Tal y como adelantó EL CORREO hace tres semanas, el plan consiste en habilitar un salón multiusos y construir 44 apartamentos tutelados.
El proyecto previsto para el número 54 de Portal de Castilla comenzará a materializarse en mayo. Las obras se prolongarán durante casi dos años, tiempo en el que se levantará un edificio de cristal y aluminio de cinco alturas, en la trasera de la casona. El bloque se conectará mediante un pasaje con el viejo inmueble, que contendrá un salón multiusos para el barrio. «Será propiedad de la empresa durante diez años. A partir de entonces pasará a manos del Ayuntamiento», explicó el alcalde.
Además de esta instalación se habilitará un bar-cafetería con acceso independiente desde el exterior y una unidad médica. Tanto este servicio, como los instalados en el piso de arriba -hemeroteca y gimnasio-fisioterapia- están destinados, en principio, a los futuros propietarios de los apartamentos tutelados que se construirán en un edificio contiguo.
Superficie y coste
Opacua ha distribuido 44 viviendas en cinco plantas. De ellas, 30 serán dobles y 14 sencillas. Las primeras medirán 48,73 metros cuadrados útiles y se venderán a 195.000 euros. Las segundas, de 40,80 metros, costarán 163.178 euros. El bloque contará también con un solarium y un párking subterráneo con 15 plazas.
La promotora pagará al Consistorio 724.251 euros por el solar de 1.961 metros cuadrados e invertirá en su recuperación cerca de 4,6 millones de euros. El diseño de su proyecto, realizado por los arquitectos José Santos Urizar, Jesús Montejo, Beatriz Pérez, y Luis y Blanca López de Armentia, respeta la fisonomía de la casa donde durmió el emperador galo. Incorpora, eso sí, más ventanas y recupera la estructura de madera de la cubierta.