Entre los asistentes a este acto de recuerdo, en el que no hubo intervenciones públicas, se encontraban el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, el diputado general de Alava, Ramón Rabanera (PP), o el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López.
Además, estuvieron los padres del ertzaina que los etarras mataron junto a Buesa y la viuda de éste y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del político, Natividad Rodríguez.
Todos clavaron una rosa roja alrededor del monolito que recuerda a las dos víctimas de la explosión a primeras hora de la tarde del 22 de febrero de 2000 de un coche bomba en el campus universitario de Vitoria.
Los socialistas han organizado para el viernes un acto político en recuerdo y homenaje a las dos víctimas al que tienen previsto asistir, entre otros, el presidente del Senado, Javier Rojo, el ex presidente del Gobierno Felipe González y los ministros de Interior, José Antonio Alonso, y de Justicia, Fernando López Aguilar, así como el presidente del PSOE, Manuel Chaves.
Tras el acto de hoy, el secretario general del PSE-EE de Alava, Txarli Prieto, dijo que en ese acto pretenden explicar cómo expresan los socialistas su solidaridad con las víctimas del terrorismo y cómo quieren avanzar en un proceso de pacificación.
Prieto recalcó que el "mejor homenaje que se puede dar a las víctimas es que no vuelva a haber una más" y se pueda "superar esa etapa de terror" que "ha negado la convivencia durante más de treinta años".
Concluyó diciendo que el acto había sido de "recuerdo, solidaridad y rebeldía" ante lo sucedido hoy hace seis años.