Profunda renovación. El Ayuntamiento de Vitoria invertirá este año 700.000 euros en poner a punto la red de centros cívicos. Se trata, en definitiva, de la segunda fase de un plan de mejoras iniciado en 2005 -entonces se gastaron 800.000 euros- y cuyo objetivo es modernizar estos equipamientos, que nacieron en la década de los ochenta para cubrir las demandas sociales, educativas, culturales y deportivas de los ciudadanos.
El plan diseñado por el Conistorio prevé acometer 78 mejoras, además de pequeñas reformas en las casas de asociaciones Itziar y Rogelia de Álvaro. «Esperemos que, tras estas importantes inversiones, a partir de ahora sólo se tengan que destinar en los sucesivos años pequeñas partidas tan sólo para el mantenimiento. Vamos a conseguir que todos los centros cívicos se renueven», aseguró a EL CORREO el concejal de Presidencia, el popular Alfredo Iturricha.
Las principales actuaciones se llevarán a cabo en el centro Iparralde de Zaramaga. Estas instalaciones, levantadas sobre una parte del antiguo matadero de la ciudad, se inauguraron en 1989. Fue el cuarto equipamiento de la red y el primero en integrar en el mismo edificio las zonas deportiva y cultural.
Su antigüedad va pareja a su estado de deterioro, por lo que será necesario acometer una profunda remodelación a lo largo de este año. No en vano, las obras costarán más de 70.000 euros y consistirán en la renovación de la cubierta así como del alumbrado y la pintura. Se reformarán también los vestuarios de las piscinas, la cancha deportiva y el gimnasio, además de toda la zona que ocupa el teatro Beñat Etxepare para hacerlo más seguro y accesible. En concreto, se cambiarán las puertas de acceso al patio de butacas del recinto por otras de evacuación. «Es una actuación importante que quedaba pendiente de otros ejercicios, pero que esperamos acabar este año», anunció Iturricha.
Casas de asociaciones
El Departamento municipal de Presidencia, de quien depende el buen funcionamiento de los centros cívicos, abordará también importantes mejoras en El Campillo, en concreto en su polideportivo, con la reparación de la cubierta. Otra obra de envergadura será la ampliación de los vestuarios de Aranalde y de Judimendi, y la climatización de Aldabe. En el centro de Arriaga, por su parte, se intentará habilitar una nueva sala aprovechando un espacio existente entre varios despachos y se adecentará el suelo de las canchas polideportivas de Ariznabarra y Aldabe. Las actuaciones se completan con la instalación de nuevas cámaras de vigilancia y sustitución de las más viejas en la mayoría de los edificios que serán objeto de mejora.
El Ayuntamiento pretende, asimismo, realizar pequeñas reformas en las dos casas de asociaciones de la ciudad, Itziar y Rogelia de Álvaro. Estos dos inmuebles acogían antes a guarderías por lo que ahora, por ejemplo, es preciso renovar el sistema eléctrico para satisfacer las necesidades de los colectivos en ellas agrupados. «Los enchufes son antiguos y en algunas casos hay pequeñas goteras. En la medida en que llegue el presupuesto -anunció Iturricha-, atenderemos estas necesidades».