 Planta de las plazas marcando los 5 niveles. / RAMÓN RUIZ-CUEVAS PEÑA
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CORRESPONDENCIA
LOS DATOS |
Los lectores interesados en hacer llegar sus sugerencias a 'Sobre la Ciudad' pueden dirigirse por escrito a:
Comisión de Cultura. Colegio de Arquitectos de Vitoria
C/ General Álava, 22, 1º
01005 Vitoria Gasteiz
o por correo electrónico a
info@coavnalava.org
www.arquitectosalava.com sobre la ciudad Título: OLAGUÍBEL El Arquitecto de Vitoria-Gasteizko Arkitektoa
Textos: María Larumbe, Javier Cenicacelaya, Ramón Ruiz-Cuevas, Aintzane Erkizia.
Fotos: César San Millán
Idiomas: Castellano y euskera con resúmenes en francés e inglés.
Tirada: 3.000 ejemplares
Presentación: Jueves 26 de mayo de 2005.
Patrocinadores:
Públicos: Gobierno Vasco, Diputación, Ayuntamiento de Vitoria.
Privados: Banco Sabadell-Atlántico, Alumafel, Ocáriz, Sarkis-Lagunketa, Centro. |
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Oteiza da el paso, en 1953, a la escultura totalmente abstracta. A partir de aquí, la investigación hacia el espacio interno de la materia es arrolladora. En los condensadores hace perforaciones en los elementos, experimentando con la luz. Horada bloques de piedra con un disco buscando el vaciado de la materia. En 1956, explora un lenguaje nuevo más radical: la desocupación espacial se produce con el encuentro de varias masas, 'maclas', que son cubos y cuboides (cubos, con las caras trapezoidales). A las maclas -siempre 2 ó 3- les hace un vaciamiento previo curvo o cúbico.
En el 'laboratorio de tizas' realiza lo mismo que en las maclas pero con prismas. Lo importante no son los prismas, sino el espacio entre ellos. Los griegos descubrieron el ángulo recto y lo llamaron 'gnomon'. El maestro Oteiza descubrió el ángulo oblicuo y aplicado al cuadrado lo llamó 'unidad malevich', en honor a su pintor favorito.
Entre 1957 y 1959 crea las cajas vacías, formadas por 6 cuadrados, a los que les resta una unidad malevich y las cajas metafísicas, que son dos triedros en torno a un espacio cúbico. Estas cajas se van esencializando, siendo cada vez más minimalista. Y apoyando el mensaje inicial de que lo importante es el espacio, llegamos al triedro del Homenaje a Velásquez, escultura que se encuentra en el Artium.
Vacío sagrado
Toda esta maravillosa investigación está suscitada en torno al espacio. A ese vacío sagrado rodeado de materia. La sensación que el artista sentía de niño, cuando hacía un agujero en la playa de Orio y miraba al cielo, la sentimos nosotros al mirar las nubes moviéndose sobre el espacio urbano sagrado de la ciudad, que es el vacío de la Plaza España, obra del maestro Olaguíbel
A Chillida le relacionamos con el organicismo y el expresionismo. Citamos a Pierre Volbout definiendo la obra de Chillida «este espacio es tangible, posee cualidades expresivas, conmueve, quebranta la materia que lo contiene, mide sus proporciones, reparte y ordena sus ritmos».
Eduardo Chillida tiene una preocupación extrema en la relación materia-espacio. Quizá son los 'yunques de sueños' las esculturas que de forma más patente tratan de valorar el espacio interno. Se refiere al espacio positivo o material de obra o al espacio negativo como al espacio real. Hay espacios que quedan atrapados en el interior de sus obras, como en la Montaña de Tindaya, en Fuerteventura, desde cuyo interior se podrán ver la luna y las estrellas. Él definía este espacio como un lugar de encuentro de las personas.
Los espacios que surgen en el proyecto del maestro Olaguíbel también son lugares de encuentro.