La paciencia de los conductores vitorianos volverá a ponerse a prueba desde la semana que viene. A partir del lunes, el Ayuntamiento se verá obligado a cortar al tráfico el tramo de la Avenida del Zadorra comprendido entre la rotonda de Abetxuko y la calle La Peña, que mide un kilómetro de longitud. Se da la circunstancia de que esta parte de la arteria ya estuvo cerrada al paso de vehículos hasta finales de octubre del año pasado, cuando una empresa renovó por completo el deteriorado firme de la carretera durante cuatro meses.
En esta ocasión el corte estará motivado por la obra de desdoblamiento de la tubería general que une la depuradora de agua de Araca con Vitoria. El proyecto permitirá que la ciudad tenga una alternativa en caso de que falle la canalización principal, pero trastocará de forma notable los planes de los conductores hasta junio.
La primera fase empieza el lunes. De entrada, el gran colector deberá cruzar la Avenida del Zadorra en dirección al casco urbano. Lo hará de una a otra acera a la altura de la calle Aguirrelanda. La zona volverá a abrirse al tráfico «en diez días», según calculan los técnicos municipales.
Pero las máquinas no darán ni un respiro. De inmediato, excavarán otra gran zanja en la calle Aguirrelanda para seguir ampliando la tubería hasta el cruce con Artapadura. Esta fase, la segunda del proyecto, durará un mes y también obligará a cortar la circulación ordinaria en ese tramo, que mide casi 400 metros. Esta parte será «poco problemática», según señalan los portavoces municipales del área de Tráfico, que ya ha preparado un plan para que los vehículos de las empresas afectadas puedan acceder a la zona.
Lo peor llegará entre abril y junio, según reconocen las mismas fuentes. Entonces, los operarios deberán extender la gran tubería por el resto de la calle Aguirrelanda, entre Artapadura y la rotonda del cementerio de Santa Isabel. Esos 700 metros -en los que se ubican servicios municipales como los Bomberos, la Policía Municipal o las cocheras de Tuvisa- se cerrarán a la circulación.
Emergencias
Los responsables de Tráfico avanzan que esta tercera fase no dificultará demasiado la posible salida de un vehículo que vaya a atender una emergencia. «La zanja y la instalación del colector se hará por tramos y nunca se taparán todos los accesos. Si hace falta, cambiaremos temporalmente la dirección del tráfico en Portal de Arriaga», avanzan.
El Ayuntamiento tiene previsto enviar cartas a todas las empresas de la zona que puedan verse afectadas por esta última fase de la obra.
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