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Jueves, 23 de febrero de 2006
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CULTURA
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Azkarate insiste en ocultar al Parlamento los precios de las compras para el Guggenheim
El PSE apela al derecho constitucional de los grupos a conocer los pormenores de las cuentas Maura, del PP, pidió que la costosa colección adquirida se muestre más al público
Miren Azkarate.
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«¿Conoce usted los precios desglosados?» de las compras de obras de arte que se hacen para el Guggenheim? «Pues si usted los conoce, ¿por qué no los puedo conocer yo? Si es la única manera que tengo de poder controlar si ha comprado bien, mal o regular», espetó ayer la parlamentaria socialista Isabel Celáa a la consejera de Cultura, Miren Azkarate, ante el empeño de ésta en ocultar al Parlamento vasco las cuentas pormenorizadas de las adquisiciones que el Gobierno autónomo y la Diputación de Vizcaya hacen para la colección propia del Guggenheim Bilbao.

Ambas instituciones han invertido más de 70 millones de euros desde 1996 en cerca de 90 obras; lo que se realiza a través de una sociedad limitada controlada por representantes del PNV y sin que el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas la fiscalice desde 1998. El TVCP recomendó entonces que hubiera un control público directo.

Azkarate, que cuenta con el respaldo del tripartito, volvía a comparecer en la comisión de Cultura. El PP había solicitado que cumpliera con su propio compromiso de dar cuenta de forma anual de las compras en los museos en los que el Gobierno participa.

La consejera dio a conocer las compras de 2005 para el Museo de Bilbao, Artium de Álava y el Guggenheim; lo que, en todo caso, ya era conocido, al haber informado de la mayoría los propios museos.

En el caso del Guggenheim se invirtieron 792.000 euros en cuatro obras de Oteiza, lo que fue dado a conocer en enero por la dirección del museo, sin especificar tampoco el precio de cada una. Nunca lo hacen porque, según dicen, se lo piden los artistas, que querrían evitar así que publicar los buenos precios que piden al Guggenheim perjudique sus cotizaciones.

Desconfianza

Azkarate, que llegó a negar ayer que el precio sea un «dato de relevancia» para valorar una compra, apeló incluso a la confianza de todos hacia su su gestión al frente de la consejería. Celáa le vino a contestar que podría confiar en su persona, pero no en su política.

«Yo tengo todo el derecho constitucional a conocer los precios desglosados (...) Se lo pedimos desde hace dos años y su argumentación para negárlo no se sostiene. Ya basta de que ustedes los conozcan y la oposición no», insistió la socialista. «Ni la confidencialidad que piden los artistas, ni el hecho de que la sociedad que hace las compras se someta a otros controles son óbice para que informe de verdad al Parlamento».

Fernando Maura, portavoz del Partido Popular, puso de relieve a su vez la necesidad de que el TVCP fiscalice con regularidad las cuentas de las compras; también pidió que la costosa colección se muestre más al público, más allá de la docena de obras que se exhiben de forma realmente permanente.



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