El Consejo de Ministros aprobará mañana un paquete de medidas dirigidas a reducir el poder de mercado de los operadores energéticos dominantes. Por eso, las autoridades españolas le han trasladado a E.on la idea de que las cuentas que hace sobre su oferta por Endesa pueden experimentar sensibles variaciones en el futuro.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, avisó ayer al Gobierno que cambiar ahora el marco normativo que afecta a las compañías energéticas resultaría «un escándalo».
El Ejecutivo se plantea limitar la cuota de las grandes compañías en el mercado de generación, medida que afectará principalmente a Endesa. Inicialmente se había previsto que las eléctricas se vean obligadas a alquilar a terceros parte de la potencia de sus centrales y que las compañías que disponen de las fuentes energéticas que marcan los precios vean limitada la potencia máxima que puedan gestionar. Desde un punto de vista técnico, el Gobierno puede ir más allá y acotar la participación por tecnologías.
El otro gran capítulo en el que se prevé la intervención de la Administración es el denominado déficit de tarifa. Se trata del dinero que pierden las eléctricas por la diferencia entre lo que ingresan por tarifas y el coste de generación de electricidad, y que siempre ha sido compensado por el Estado. Ese desequilibrio, que el pasado año superó los 3.500 millones de euros y en enero ascendió a 600 millones, podría ser eliminado, lo que tendría gran repercusión en las cuentas de resultados de las empresas.