«Hacer comedia es muy estresante. Realizas tu trabajo y te diviertes, pero hasta que no lo presentas al público no sabes si éste también disfruta. Lo paso mal en esa espera. En cambio, cuando interpreto un drama no siento ese dolor», confiesa Steve Martin, que se ha enfrentado al reto de encarnar al personaje que popularizó Peter Sellers, el inspector Clouseau, en la que es la décima película de la serie 'La pantera rosa'.
Mañana aparecerá de nuevo en los cines españoles el patoso gendarme de la gabardina con un nuevo rostro. Jean Reno es el fiel ayudante de Clouseau en una cinta número uno de la taquilla americana durante dos semanas. Consciente de lo complicado que era igualar el genio de Peter Sellers dando vida a Clouseau, el prolífico Steve Martin aceptó el papel protagonista y también firma el guión.
«No es un 'remake', es una nueva comedia, sólo hemos repetido personaje», defiende Martin. Nuestra 'pantera rosa' lleva a cabo una nueva misión, no tiene nada que ver con las otras películas. Cuando me ofrecieron el proyecto, pensé en Peter Sellers, que era mágico, pero luego me olvidé. Soy un gran admirador suyo. Fuera de la pantalla tenía fama de estar un poco loco, pero está bien tener ese punto, porque los locos son imprevisibles, nunca sabes lo que son capaces de hacer».
Sin intención de dirigir, el actor, escritor, dramaturgo, guionista y productor tejano no se pone medallas al subrayar que el éxito internacional del filme «es mérito de Clouseau, cuyo humor va más allá de los idiomas». Martin lleva años siendo uno de los profesionales más populares de la comedia, género que se toma «muy en serio». «Exige el mismo o más trabajo, esfuerzo y dedicación que el drama. La comedia es muy fuerte, es lo que más me gusta. No reniego de los dramas que he hecho, pero quiero trabajar más mi vena cómica», asegura el que fue maestro de las ceremonias de los Oscar en dos ocasiones, y que este año no repetirá. «El truco es reírte sutilmente de los invitados. Para mí es fácil: miro al patio de butacas y veo a compañeros y amigos con los que puedo hacer bromas», añade Martin, que estaría encantado de llevarse un César a casa por el papel de Clouseau, rol que nunca hubiera aceptado su compañero Jean Reno: «Se necesita a un actor anglosajón para dar ese toque entrañable y divertido al acento galo. Está muy bien reírse hoy de los franceses».